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Cursos virtuales de panadería y de jardinería, un éxito en cuarentena

 

La elaboración de masa casera para pizza o el cultivo y cuidado del bonsái son algunos de los talleres que trascendieron las fronteras físicas del Centro Municipal Nº 1 Itá Ybaté de Asunción, que, a pesar de la cuarentena, conectó a miles de personas a través de las transmisiones semanales por Facebook Live.

Como la pandemia del Covid-19 dejó en pausa muchos proyectos, cursos y talleres de los centros municipales, las profesoras e instructoras propusieron a la Dirección Área Social de la Municipalidad de Asunción la idea de transmitir online las clases que habitualmente se desarrollan en los distintos centros municipales de manera que la gente tenga opciones para aprender algo nuevo y sencillo en el confinamiento.

Las profesoras y promotoras sociales Claudia Bonaudi y Patricia Argüello, con sus clases de panadería y jardinería, respectivamente, comparten los martes y los jueves sus conocimientos no solo para los asuncenos, sino a todo el país e incluso tienen espectadores en Europa.

“Hicimos nada más para salvar la situación en que estamos viviendo, dar un momento placentero y terminó siendo algo fijo”, dijo Bonaudi.

Esta reinvención en una nueva modalidad de impartir clases al principio no fue fácil, pues las instructoras no están acostumbradas a transmitir en vivo, pero a medida que los primeros talleres se desarrollaban, la cantidad de conectados en el vivo, la buena onda y que en días posteriores el video registre más de 10.000 reproducciones las animó.

NUEVA FORMA DE APRENDER

A la gente le gusta conectarse, interactuar con los otros seguidores y los instructores, que las clases no sean monótonas, que el instructor se dirija a ellos mostrándoles cosas que puedan realizar en la cotidianeidad y que les parezca relativamente fácil de aplicar con las herramientas que tienen, elementos o ingredientes que tengan en la casa.

“La cocina es una de las cosas que nos unen, la gastronomía hace muchas conexiones, por eso fue importante que se puedan realizar cosas sencillas. Empecé con las pizzas, tengo la particularidad de que hago las cosas muy sencillas, pero de repente no tengo la habilidad para hacer en vivo o hablar en la TV, pero eso se fue venciendo con el tiempo”, comentó la profesora Bonaudi.

A Patricia Argüello también le costó un poco esta reinvención, pero la satisfacción de llegar a otros barrios y otras ciudades y cómo se valoraban los consejos de jardinería la hicieron tomar rápido el hilo a las transmisiones.



Es terapéutico el trabajo de huerta
A medida que subía la cantidad de seguidores en la página de la Dirección de Área Social de la Municipalidad, también las solicitudes de amistad en Facebook empezaron llegar. Y tanto en la página como en las cuentas personales, hubo retorno de los que participaron de las transmisiones.
“Enviaban saludos, me preguntaban cosas en el vivo y fue fácil porque lo que enseñó no requiere de mucho dinero y va dirigido a toda la familia. El trabajo en el jardín o en la huerta es muy terapéutico, da mucha tranquilidad”, dijo Patricia Argüello.
Enviaban fotos de la pizza hecha, fotos siguiendo los pasos para trasplantar la santa Rita, comentan Claudia y Patricia. Las transmisiones también cuentan con el apoyo del intérprete en lengua de señas, Luis Fernández, de la Dirección Ejecutivas de Políticas para personas con Discapacidad. Luis también apoya las otras clases de cocinas de las instructoras de otros centros. Las instructoras agradecieron a las autoridades municipales de permitirles llegar a miles de personas siempre con la visión social que caracteriza las clases y también al equipo técnico.

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