El investigador Christian Schaerer criticó el proyecto e ironizó que después de hacerlo no sabe si seguirá siendo parte del Consejo del Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación.
“Yo no soy un político, apenas un matemático, pero creo que esta ley es una equivocación muy grande. Con esta ley podemos decir: ‘Como hoy, mañana tengo hambre’”, empezó diciendo durante la audiencia en el Congreso.
Indicó que si dan el argumento de que los fondos van a ir disminuyendo, “no tiene sentido hacer esta ley porque no va a haber más dinero”.
Precisó que se genera un dilema moral y un dilema falso en el sentido de que “tenemos alimentos hoy, pero estamos hipotecando nuestro futuro”.
Sostuvo que eso es muy grave porque se están destruyendo programas emblemáticos, como el de la primera infancia, capacitación docente, entre otros.
Señaló que la alimentación escolar debe estar garantizada, pero también la formación de las personas.
“A mí me parece que esta ley precariza la alimentación de las personas porque supedita la alimentación a fondos inestables y volátiles. Es decir, en la mayoría de los países, son las empresas como Itaipú que invierten para educación porque los procesos de educación son más largos, pero no invierten en alimentación porque el niño necesita comer hoy”, explicó.
Varios estudiantes universitarios expresaron su inquietud ante la posible desfinanciación de la Ley de Arancel Cero para otorgar recursos a este nuevo programa planteado por el Ejecutivo.
“Los estudiantes universitarios no estamos en contra de garantizar el acceso a la alimentación escolar, pero un proyecto de esta envergadura debe construirse con todas las partes involucradas”, manifestó, por su parte, la estudiante Natalia López.