Economía

“Cualquier reforma que tienda a aumentar la presión fiscal es mala”

Con el lema "Menos Estado es más libertad", Javier Milei aborda temas como los perjuicios que puede generar una excesiva intervención del Gobierno en la economía y la importancia del libre mercado.

En el marco de una visita al país, el controvertido y polémico economista argentino Javier Milei conversó ayer con ÚH sobre la reforma tributaria que se está llevando adelante en Paraguay, los desafíos ante la desaceleración económica, la integración regional, el papel del Mercosur y el comercio fronterizo, entre otros temas. Se pronunció en contra de una actualización fiscal que eleve la presión impositiva y advirtió que los eventos de contracción económica muchas veces constituyen una consecuencia de malas decisiones adoptadas desde la política, motivo por el cual pone en duda la efectividad y hasta la existencia de medidas anti cíclicas. Calificó como un fracaso al Mercosur, debido a que no ha podido cumplir ni con los requerimientos básicos de una unión aduanera, y no guarda muchas esperanzas respecto a lo que se pueda obtener mediante el acuerdo con la Unión Europea. Reiteró su rechazo ante el accionar de los políticos que atropellan las libertades individuales de las personas y también criticó a los empresarios que en lugar de buscar la mejor manera de competir, solo se aprovechan de los consumidores locales.

–¿Qué opina sobre el proceso de reforma tributaria que está llevando adelante el Gobierno paraguayo?

–Explico los perjuicios que causa la presencia del Estado en la economía. Obviamente, cuando comprendés, te vas a dar cuenta (de) los daños que puede terminar causando o no una reforma tributaria. Siempre que la presión fiscal aumente, es malo para la gente, no existe forma de gastar eficientemente y todo avance del Estado solo es una pérdida de libertades individuales, sino que además es una pérdida de bienestar. Las únicas reformas que sirven son aquellas que tiendan a reducir la presión fiscal. Cualquier reforma que tienda a aumentar la presión fiscal es mala y debería ser rechazada desde el inicio.

–¿Hasta qué punto puede el Estado dinamizar el mercado con medidas anticíclicas, en años económicos malos como el que vivimos actualmente en Paraguay?

–Cuando viene la contracción, en realidad, es fruto de malas políticas del Estado previas. Los ciclos, salvo que tengas un shock externo negativo, donde difícilmente un político desde la poltrona va a saber mejor lo que necesita la economía que los propios individuos que la viven de a pie, con lo cual todo lo que hagan, harán daño, sino que, en general, la parte contractiva del ciclo es consecuencia de un estímulo artificial que hicieron los políticos. Es como que los políticos vienen, te rompen las piernas y después te dicen que te dan las muletas y que son fabulosos. En realidad, lo que necesito es que no me rompas las piernas, dejame caminar. Aprovechan cada una de esas oportunidades para avanzar sobre las libertades de los individuos y eso hace que después no te los puedas sacar de encima.

–¿Cómo se deben enfrentar los shocks externos que afectan a la economía local, tanto desde el Estado como desde el sector privado?

–(Hay que) dejar que se expresen libremente los precios y que los privados encuentren la forma de superar la situación. Recién estábamos haciendo una nota en el salón, se cortó la luz; podíamos habernos puesto a decir ‘uy, que venga papá Estado y que prenda algo’. No, agarramos y dijimos ‘che, se cortó la luz, vamos al patio que hay luz natural y lo seguimos haciendo’`. Los políticos son basuras, son sociópatas, quieren hacerte entender que somos unos inválidos mentales, inválidos en todos los aspectos de nuestra vida y que no podemos vivir sin ellos. Yo me niego a ser tratado como algo tan denigrante; en realidad, los que no pueden vivir sin nosotros son ellos. Si en algún momento todas las personas se rebelaran y no pagaran impuestos, vas a ver a dónde van estas basuras.

–¿Qué opina sobre el papel que ejerció el Mercosur en la economía de la región, en las últimas décadas?

–Es nefasto lo que ha pasado con el Mercosur, no ha avanzado en lo comercial, ni siquiera pudo superar la etapa de ser una unión aduanera. Claro, porque están todos los empresarios, que en realidad son empresaurios entongados. Se supone que hacés una unión aduanera para competir, y en realidad todos quieren prebendas y nadie quiere competir. Entonces, no evolucionó nada, no tuvimos ninguno de los beneficios que trae el comercio y ahora que vamos a ampliar a un bloque como la Comunidad Económica Europea, que tampoco les gusta competir.

–¿Cómo ve la situación de competitividad de la región del Mercosur, frente al reciente acuerdo firmado con la Unión Europea?

–De la región no puedo opinar, sí puedo opinar de Argentina y Argentina es nada competitivo. Argentina tiene la presión fiscal más alta del mundo, de 70%, y si por un milagro llegas a ganar plata, va a venir un político ladrón y con el verso de la justicia social, te lo va a robar. Argentina es absolutamente inviable y la única forma que en una situación de libre comercio en serio compensás esa presión fiscal, es bajando el salario en moneda dura, por lo tanto está clara cuál es la disyuntiva: o ganan los parásitos, inmundos, asquerosos, inservibles de los políticos, o gana el que produce. Vamos contra los políticos, ellos son el origen de todos los males.

–Paraguay ha venido desarrollando un turismo de compras y comercio fronterizo altamente dependiente de los países vecinos, lo cual lo expone más a la volatilidad de la región. ¿Qué acciones deben tomarse al respecto?

–Que se abra más a otros países y listo, que no ponga todos los huevos en la misma canasta. Te tenés que integrar con todo el mundo, como hizo Chile unilateralmente: va y se abre, trata de hacer acuerdos bilaterales y si no puede, lo hace unilateralmente.

–Pero aquí pesa ya la voluntad política...

–Ah, ok, volvemos siempre al eje del mal: los políticos, que suelen estar entongados con empresaurios, empresarios a los que no les gusta competir, sino que les gusta vivir de esquilmar a los consumidores locales.

–¿Qué actitud debe tener Paraguay ante la clase política, para lograr un mayor bienestar económico?

–No les permitan a los políticos que avancen sobre sus libertades porque cuando ellos hagan eso, ustedes van a ser más pobres y los únicos que van a progresar son ellos. Tienen que entender que ellos son los enemigos y que van a tratar de convencerlos de que ustedes sin ellos no pueden, y en realidad es al revés. Tomen conciencia (de) que el poder lo tiene el que produce y que los políticos son basuras. El mejor político es el que regula menos, se corre del medio y molesta lo menos posible. Cuanto más intervencionista es el político, más daño le va a causar a la población.

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