En el contexto de las próximas reuniones del Consejo Consultivo Tripartito, que incluye a representantes de los empleadores, trabajadores y del Ministerio de Trabajo, para el análisis del reajuste anual del salario mínimo, reaparecen los cuestionamientos sobre el mecanismo utilizado para el cálculo.
Julio López, de la Confederación de la Clase Trabajadora (CCT), advirtió que el sistema actual de cómputo del reajuste no refleja la realidad económica ni la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
Actualmente, el reajuste del salario mínimo se realiza atendiendo la variación del índice de precios al consumidor (IPC), cálculo establecido por el Banco Central del Paraguay (BCP). Al respecto, López propuso revisar tanto la metodología como los actores involucrados en la determinación del salario mínimo, incluso planteando excluir al Banco Central del Paraguay.
También propuso actualizar la canasta básica utilizada como referencia. “Nosotros pensamos primero que esa lista de productos de la canasta básica familiar debe ser actualizada, es una lista totalmente desfasada de la realidad actual”.
El dirigente gremial también cuestionó la fiabilidad de los datos oficiales y la desconexión entre las cifras y la experiencia cotidiana de la población.
“Por ejemplo, dicen que enero y febrero prácticamente lo que hubo fue deflación. Pero eso no concuerda con la realidad cotidiana, palpable. Cada uno de nosotros sabe que lo que comprábamos hace 15 días en el supermercado ahora ya no podemos comprar por el mismo valor”.
Julio López dijo que es necesario no solo un reajuste, sino un aumento salarial de más del 40% teniendo en cuenta la pérdida del poder adquisitivo.
POSICIONAMIENTO. Por otra parte, el especialista en empleos Enrique López Arce cuestionó la efectividad del actual mecanismo de ajuste del salario mínimo en el país.
Dijo que a casi una década de la vigencia de la Ley 5764/16, es necesario analizar nuevas alternativas para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores.
“El ajuste del salario mínimo no está dando los resultados esperados. Ni el trabajador ni el empleador quedan conformes”, afirmó.
Explicó que en 2025 el salario mínimo aumentó un 3,6%, pero los precios se reajustaron por encima de ese nivel, anulando cualquier mejora real en el ingreso de los trabajadores.