Política

Covid-19: El difícil papel de decidir quiénes pueden regresar a casa

Es una de las tareas que le toca hoy al ministro Federico González en el Centro de Coordinación Interinstitucional. Ya volvieron 2.700 paraguayos sorprendidos por la pandemia en el exterior.

El número de ciudadanos nacionales que buscan volver al país en medio de la pandemia del coronavirus crece a diario y la tarea de organizar el ingreso de ellos a territorio nacional es un desafío que involucra a varias instituciones para que la situación se realice bajo los requisitos sanitarios que reduzcan el riesgo de propagación de la Covid-19.

“Nuestro mayor desafío en estos momentos es lo que sucede en el Puente de la Amistad: Si en la noche admitimos a 150 o 180 compatriotas, para las 5 de la mañana ya se juntan de nuevo igual o mayor cantidad de personas”, explica el embajador Federico González, asesor de asuntos internacionales de la Presidencia de la República, quien desde el Centro de Coordinación Interinstitucional conformado para apoyar al Ministerio de Salud en esta cuarentena, tiene a su cargo gestionar los viajes humanitarios de retorno organizado de los paraguayos.

En principio fueron solo los que estando temporalmente en algún punto del exterior, quedaron atrapados por las medidas de alerta sanitaria adoptadas por los países al declararse la pandemia, básicamente el cierre de fronteras, suspensión de los vuelos internacionales.

De estos todavía quedan varios varados, esperando que se reabran los aeropuertos. Pero a ellos se fueron sumando otros connacionales que, aunque son residentes en el extranjero, fueron afectados por la crisis económica y el desempleo generado por la paralización de la mayoría de las actividades económicas. A este grupo pertenecen la mayoría de los que, aún sabiendo que las fronteras están cerradas, se aglutinan en la cabecera del Puente de la Amistad (Ciudad del Este-Foz de Yguazú), a la espera de que se les permita volver a casa y buscar contención en sus familias.

Sin embargo, reconoce Federico González, aunque a partir de mañana se flexibilizarán algunas restricciones en el marco de una “Cuarentena Inteligente”, las fronteras seguirán cerradas, lo que obliga a seguir aplicando tres condiciones a la hora de seleccionar a quiénes ayudar a retornar al país. Se trata de razones humanitarias, razones de salud, o situación de vulnerabilidad (gente que ha quedado en la calle, ya no puede pagar el alquiler ni comprarse comida). “No todos se encuadran en uno de estos requisitos. En el caso de los connacionales que llegan hasta el Puente de la Amistad, priorizamos a las mujeres con niños y a los que estén con algún problema de salud”, dijo.

Además, el número de personas a ingresar por allí o a traer desde otras partes del mundo, depende de las plazas en los centros de cuarentena disponibles. Y aún más, también de que no surjan dificultades en torno a estos centros, considerando que ha habido manifestaciones de rechazo en algunas comunidades hacia los compatriotas venidos del exterior y que obligatoriamente deben someterse a cuarentena al menos por 14 días. “En algún momento hasta hemos tenido que suspender un vuelo humanitario que iba a traer a connacionales de un punto del exterior, justamente porque el lugar donde iban a ser confinados, no pudo utilizarse porque los vecinos no lo iban a permitir”, precisó.

Lidiar con actitudes como estas y el estrés acumulado que traen encima los repatriados –algunos de los cuales pasaron situaciones muy difíciles al quedar sin recursos para alojarse y alimentarse–, forma parte del escenario que hoy toca administrar al embajador González y un equipo de profesionales. “Duele, son muchos dramas humanos, pero por las circunstancias de la emergencia sanitaria, tenemos que seleccionar y priorizar”, admite y cuenta el caso de un niño al que debieron traer de Buenos Aires, porque ya nada podían hacer por él en el hospital Garrahan (Buenos Aires), salvo posibilitarle pasar sus últimos días en su país. O el de la mujer que quedó viuda y desamparada en Brasil, y pidió volver con sus 5 hijos y el féretro del esposo al Paraguay. “Son cientos de historias así”, dice el ministro.


Por y del Brasil retornaron 1.686 durante cuarentena

Dos incidentes: uno, la falta de toallas en un albergue; otro, el trato de excepción brindado al empresario Karim Salum, quien el pasado 22 de abril llegó repatriado con otros 155 paraguayos desde los Estados Unidos en un vuelo humanitario de la aerolínea Eastern Airlines y no se plegó al grupo para cumplir el aislamiento sanitario, “no empañan nuestra tarea si consideramos los 2.700 conciudadanos que ya hemos repatriado y considerando la cantidad de instituciones que participan en estos operativos”, opina el ministro Federico González.

Según los datos, El 87 % de los que han retornado lo hicieron ingresando vía Foz de Yguazú, por el Puente de la Amistad.

De hecho, hasta el viernes, sumaban 1.686 los retornados de Brasil. Ellos ocupan gran parte de los 40 centros de aislamiento preparados por el Gobierno.

Entre las prioridades, por razones humanitarias, figura traer a los niños que siguen tratamiento en Argentina, especialmente en el hospital Garrahan, dice. Los países donde cada vez más y más compatriotas piden volver al Paraguay son los de la región: Argentina y Brasil, aclara el ministro. Le siguen Estados Unidos y España.

“No sabemos cuántos más querrán regresar cuando se abran las fronteras. Para tener una idea de lo que presupuestariamente implica mantenerlos en aislamiento por 15 días, hay que pensar en los 4 alimentos diarios, más artículos de higiene, servicios y el personal sanitario, de seguridad y otros que los acompaña en cada centro”, dice. Con relación a las manifestaciones de rechazo hacia los repatriados en pandemia, González cuenta que se vieron obligados a cambiar de estrategia comunicacional, dejando de anunciar con anticipación a dónde trasladarían a los contingentes de paraguayos provenientes del exterior, para evitar hechos de violencia. Actualmente hay 957 hombres, 626 mujeres y 166 niños en cuarentena en los albergues.


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