21 feb. 2024

Corte otorga sobreseimiento definitivo a Zacarías Irún

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) declaró ayer inadmisible la casación de la Fiscalía y confirmó el sobreseimiento definitivo para el senador Javier Zacarías Irún (ANR), a más del sobreseimiento provisional a su esposa Sandra McLeod, en el caso por lesión de confianza.

Con esto se confirma la extinción de la acción penal y el sobreseimiento definitivo otorgado por la jueza Cinthia Garcete. El fallo de la Corte fue firmado por los ministros Antonio Fretes, César Diesel y César Garay.

El caso. La causa indicaba que presuntamente el senador colorado Javier Zacarías Irún instigó a su esposa e intendenta de Ciudad del Este y otras personas a realizar pagos de servicios y gastos que no se encontraban contemplados en los contratos con la firma Frontera Producciones y el Municipio.

La Fiscalía había señalado que se desvió una suma de más de G. 2.100 millones inicialmente y luego volvió a presentar otra imputación por un monto mayor, que fue de G. 3.700 millones, que supuestamente fueron utilizados para financiar una campaña electoral de la familia Zacarías.

La investigación fiscal se había basado en el ejercicio fiscal de los años 2014 al 2018 de la Comuna de Ciudad del Este, a cargo de McLeod de Zacarías. En el proceso fue imputado el senador, por instigación al delito de lesión de confianza, a quien le sindicaron que ejercía la administración municipal de facto, sobre la base de una declaración del ex jefe de prensa Juan Sanabria.

Sobreseídos. También se confirmó el sobreseimiento definitivo del ex intendente interino de CDE, Alberto Rodríguez Florentín. Asimismo, la desvinculación provisional para 8 procesados. Además, queda firme la extinción de la acción de una porción de hechos comprendidos entre 2014 y 2015.

La Fiscalía todavía puede presentar requerimiento conclusivo respecto a los fueron beneficiados con el sobreseimiento provisional, como la esposa del legislador.

Más contenido de esta sección
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.
A poco más de dos semanas del inicio de las clases en las instituciones educativas oficiales, nos encontramos frente a un desolador y conocido panorama: el abandono de las escuelas públicas. En un rápido recorrido de UH por algunos establecimientos se comprueban pisos hundidos, techos con goteras, letrinas en vez de baños, sin acceso a energía eléctrica o agua potable. Ese es precisamente el estado de la educación pública en el Paraguay, un país desigual que les niega las mínimas oportunidades a sus niños y jóvenes.