Hubiera sido un contrasentido extraño para este hotel histórico de alta alcurnia, a orillas del lago de Zúrich, si no fuera ya tan familiar. Hace solo seis meses, la policía suiza llegó al Baur au Lac en la primera redada de las autoridades del fútbol top, meciendo el mundo del fútbol por cargos de corrupción, soborno, lavado de dinero y otros delitos innobles.
Con la aprehensión de dos dirigentes del fútbol más altos del jueves, Napout y Hawitt, el Baur au Lac, uno de los notorios hoteles más refinados del mundo, entró de repente y en forma inocente a edificios con una clasificación en la que se encuentran acaso el Watergate (caída del presidente Nixon) y el Adlon Kempinski Berlin (colgando bebé de Michael Jackson).
Acusaciones. La acusación formal de 92 cargos revelada incluye delitos relacionados a crimen organizado, fraude electrónico y conspiración para lavar dinero, entre otros delitos. En total son 27 imputados en la acusación formal entre los 16 dirigentes, otros ocho que ya declararon su culpabilidad y tres involucrados de la primera acusación de mayo.
La Justicia estadounidense indicó que hay indicios de que los sospechosos solicitaron y recibieron más de 200 millones de dólares en sobornos y comisiones ilegales para vender derechos de comercialización de torneos internacionales de fútbol y partidos, entre otros negocios.