El caso fue investigado por la agente fiscal Sara Torres, quien sostuvo la acusación en base a evidencias que fueron determinantes para probar la autoría del ahora condenado.
Según los antecedentes de la investigación, en fecha 12 de enero del 2020, en horas de la siesta, el hecho se produjo en el interior de un domicilio ubicado en el centro de Asunción.
El sentenciado, identificado con las siglas P. A., había sometido sexualmente a una niña de 13 años de edad, quien era su vecina.
El hombre aprovechó que la menor estaba sola, por lo que a los estirones la introdujo al inmueble, donde la agredió sexualmente.