Los corredores se comprometieron con el medioambiente entregando medio kilo de pilas y baterías al momento de inscribirse para la maratón. “El objetivo es que la gente se conciencie en casa que las pilas y baterías deben ser almacenadas y no tiradas en un vertedero común con otros residuos”, manifestó Amalia Ozuna, estudiante de Ciencias Agrarias de la UNA, institución que impulsó la actividad.
Asimismo, ingenieros de la Empresa Tayi Ambiental SA, que se dedica a ofrecer soluciones sostenibles para la gestión de los residuos peligrosos, explicaron acerca de los efectos contaminates de la pila. La empresa se encargará de realizar el tratamiento adecuado de los dispositivos en desuso colectado, trasladándolos en su relleno de seguridad.