En la previa se presagiaba que el encuentro ante el cuadro luqueño en su domicilio no iba a ser fácil. Las buenas actuaciones del Ciclón en las dos victorias anteriores ayer estuvieron ausentes. Cerro no jugó bien y eso hay que remarcar. Se notó un equipo largo, impreciso en algunas asociaciones y con desgaste físico. En contrapartida no podemos dejar de destacar la entrega de cada uno de los jugadores azulgranas.
superior. Ganó merecidamente porque marcó un gol más que su rival y porque también protegió su arco con uñas y dientes. General Díaz fue un duro rival con una correcta presentación.
Los dirigidos por Humberto García por momentos causaron estragos a la última línea de Cerro Porteño, pero la flaqueza radicó en la definición. Los atacantes estuvieron estériles y Diego Barreto mostró su calidad el tiempo que le tocó estar. El golero titular fue cambiado por lesión.
Lo cierto está que el interinato de Roberto Torres en la Primera del Ciclón le sienta bien en cuanto a resultados. Podemos discutir la forma, pero mientras se obtengan los puntos en juego y se continúe en la pelea por el título, la directiva tendrá la libertad y tranquilidad para seleccionar a su saber y entender, al mejor entrenador para el equipo. Mientras tanto señores, en barrio Obrero, sigue suelto un Tiburón.