Micros sin inspección técnica vehicular (ITV) en la mayoría de los casos, cubiertas y frenos gastados, sucios y con vidrios rotos transitan en la capital. Esto es posible gracias a medidas cautelares que les permiten circular con buses de hasta 30 años y ante el escaso control de la Policía Municipal de Tránsito (PMT). Estas empresas traducen la película callejera a un verdadero concierto de colectivos chatarra.
Las permisionarias capitalinas son 7: Ysapy (línea 1), Capellanes del Chaco (línea 6), ETCO (línea 13.2), La Unión (línea 16), Adusa (37-C), Saeta (37-B) y Conquistador (líneas 13 y 37-A).
Según datos de la Comuna, circulan con itinerarios internos 269 ómnibus, pero de ellos apenas 91 aprobaron la ITV. El 74% del total tienen entre 23 y 30 años y el 80% son minibuses.
En la mayoría de los casos, estos buses son los que las permisionarias de Setama dan de baja y vuelven al sistema mediante los propietarios de las líneas internas, según el transportista César Ruiz Díaz.
Los pasajeros cuestionan el estado de las unidades. Cansados de viajes a medias y accidentes, reclaman que el pasaje vuelva a los G. 2.000 hasta que se mejore el servicio. Contra dos de estas empresas incluso pesan denuncias de parte de la Setama. Adusa fue denunciada por falsificar documentos para el cobro del subsidio, mientras que Conquistador por circular también en Roque Alonso, sin ningún permiso intermunicipal.
Controles. El inspector Gustavo Cardozo, jefe de Operaciones de la PMT, señaló que los controles a buses chatarra se han intensificado. Solo en la segunda quincena de enero se retuvieron 69 micros, todos por circular sin estar en condiciones técnicas.
Comentó que están realizando operativos con otras instituciones estatales los domingos, tras quejas de usuarios de que los fines de semana las empresas sacan sus colectivos más deteriorados.
El representante de los transportistas de capital, Arnaldo Toñánez, reconoció que las empresas internas tienen buses vetustos, pero están en un proceso de renovación. Indicó que esto depende en gran medida de que la Comuna no vuelva a bajar el pasaje a G. 2.000.