17 may. 2026

Comunión de los Santos

¿Qué significa para mí la Comunión de los Santos? Quiere decir que todos los que estamos unidos en Cristo -los santos del Cielo, las almas del purgatorio y los que aún vivimos en la tierra- debemos tener conciencia de las necesidades de los demás.

La Comunión de los Santos se extiende hasta los cristianos más abandonados: por más solo que se encuentre un cristiano, sabe muy bien que jamás muere solo: toda la Iglesia está junto a él para devolverlo a Dios, que lo creó.

Pasa a través del tiempo. Cada uno de los actos que realizamos en la caridad tiene repercusiones ilimitadas. En el último día nos será dado el comprender las resonancias incalculables que han podido tener, en la historia del mundo, las palabras o las acciones, o las instituciones de un santo, y también las nuestras.

Si somos fieles, contemplaremos con inmenso gozo cómo fueron eficaces en otras personas todos nuestros sacrificios, trabajos, oraciones; incluso lo que en aquel momento nos pareció estéril y de poco interés. Quizá veremos la salvación de otros, debida a nuestra oración y mortificación, y a nuestras obras.

El papa Francisco en la Catequesis, dedicada a la comunión de los santos dijo: “Hoy, me gustaría hablar de una realidad muy bonita de nuestra fe, es decir, la ‘comunión de los santos’. El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que este término hace referencia a dos realidades: la comunión en las cosas santas, y la comunión entre las personas santas (núm. 948).

Me centro en el segundo significado: se trata de una verdad de las más consoladoras de nuestra fe porque nos recuerda que no estamos solos, sino existe una comunión de vida entre todos los que pertenecen a Cristo.

Una comunión que nace de la fe; de hecho, el término “santos” se refiere a aquellos que creen en el Señor Jesús, y son incorporados a Él en la Iglesia a través del Bautismo. Por eso los primeros cristianos también fueron llamados “santos” (cf. Hch 9,13.32.41, Romanos 8:27, 1 Corintios 6:01).” (Del libro Hablar con Dios, de Francisco Fernández Carvajal y la web).