Política

Comunas aprueban dudosos balances para recibir royalties

El Congreso y el Gobierno premiarán a los municipios, muchos de ellos con cuestionado manejo administrativo, con la reciente aprobada ley que habilita el uso de royalties para compra de víveres.

Algunos municipios del Departamento Central más emblemáticos por las transferencias monetarias que reciben en concepto de royalties y Fonacide apuraron la aprobación de sus balances, a modo de destrabar así la transferencia de recursos, pretendidos en este año de pandemia y antesala a elecciones.

Con la reciente promulgada ley se redistribuye en los municipios la manera del gasto de los royalties. En un 40% se usará para compra de víveres por la pandemia del Covid-19. Es así que se dará a los intendentes la posibilidad de comprar en forma discrecional víveres, pese a que muchos de estos municipios han dado muestra de poca transparencia en el periodo anterior en el manejo de dichos recursos.

ALGUNOS CASOS. La Comuna de Mariano Roque Alonso, administrada por la liberal Carolina Aranda, se ubica en el cuarto lugar entre los 19 distritos de Central, en la escala de municipios que más dinero reciben de los recursos provenientes tanto de Fonacide como de royalties. Tiene un ingreso anual de recursos genuinos de unos G. 35.000 millones, sin contar las transferencias de Hacienda.

En materia de royalties y Fonacide, recibió en 2019 unos G. 8.857 millones y G. 3.195 millones, respectivamente. Sin embargo, la cantidad de recursos que maneja no se traduce en transparencia, a decir del concejal Andrés Caballero, uno de los pocos que desaprobaron el balance de Aranda días atrás.

“Votamos según el dictamen que dio a conocer el asesor financiero de la Junta, donde el balance es vergonzoso”, señaló Caballero.

Según el documento que se puso a conocimiento, había algunos datos que se desprenden como los activos del Municipio, donde faltan muebles o inmuebles por valor de G. 1.649.062.494. Llaman la atención también las obligaciones a pagar que suman G. 7.131.006.876 y los activos de uso patrimonial que se refiere a bienes del distrito y donde una inspección halló diferencia de G. 389.955.170.

Sin embargo, estos y otros datos no fueron suficientes para que diez concejales apoyaran el balance.

La Comuna de Limpio, administrada por el cartista Carlos Palacios, se había salvado de ser intervenida gracias a un acuerdo liberal y colorado en la Cámara de Diputados, donde lo habían blanqueado. Esta vez, nuevamente su balance fue rechazado por varios cuestionamientos en el ejercicio que comprendió el 2019 y de vuelta sus concejales lo pusieron en jaque.

El cuestionamiento más severo es en el rubro de alquileres y derechos por un monto de G. 2.282.835.600, que aparece como gasto en el balance, pero que los concejales no reconocen como válido puesto que no se ajusta a la realidad. Le sigue el rubro de Servicio Personal Técnico G. 1.384.936.723 (sin respaldo) y el gasto en lubricantes y combustibles por valor de G.1.231.210.904 (sin respaldo). El Municipio recibe un monto importante en concepto de royalties por valor de G. 7.811 millones y en concepto de Fonacide de G. 2.700 millones. Luque es otro distrito de Central que más dinero recibe y es uno de los que están a la vanguardia de recursos a nivel nacional. La administración de Carlos Echeverría, conocido por ser ahijado político del ex senador Óscar González Daher, también recibió serios cuestionamiento a su balance recientemente aprobado por una Junta que tuvo que desempatar para darle el salvoconducto, ya que los liberales en bloque rechazaron el balance. No obstante, la venia de la mayoría le da posibilidad de gestionar los recursos de royalties y Fonacide ante Hacienda. El principal argumento de seis concejales liberales contra el balance de Echeverría es que ha hecho un sobregiro de G. 6.500 millones, monto asentado en el ejercicio pasado y en el presente. Se informó del sobregiro a la Contraloría.

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