Las preferencias de quienes buscan adquirir un inmueble están cambiando. Si bien la ubicación y el valor de la propiedad continúan siendo elementos determinantes, hoy los compradores también ponen la mirada en aspectos vinculados a la calidad de vida, la conexión con la naturaleza, la infraestructura disponible y el impacto ambiental de los proyectos.
Esta tendencia fue destacada durante la presentación de la Estrategia de Sostenibilidad 2026-2030 y la tercera Memoria de Sostenibilidad de Raíces Real Estate, donde la compañía expuso cómo evolucionan las demandas del mercado inmobiliario y los desafíos que enfrenta el desarrollo urbano en Paraguay. La presentación estuvo encabezada por Ernesto Figueredo, presidente de Raíces Real Estate.
Durante la presentación, David Rodríguez Moreira, gerente general de la empresa desarrolladora, señaló que el perfil del comprador actual es mucho más exigente y evalúa variables que hasta hace algunos años no formaban parte central de la decisión de inversión. “Hoy las personas buscan comunidades más integradas, espacios seguros para vivir, cercanía a servicios, contacto con la naturaleza y proyectos que contribuyan a una mejor calidad de vida”, explicó.
Valoración. Según indicó, el crecimiento urbano acelerado, los problemas de movilidad, la presión sobre la infraestructura y los efectos del cambio climático están modificando la forma en que las personas valoran los desarrollos inmobiliarios.
En ese contexto, conceptos como sostenibilidad, planificación territorial, áreas verdes y acceso a espacios comunitarios comienzan a ganar relevancia tanto para compradores como para inversores.
Desde Raíces sostienen que esta transformación obliga a las empresas del sector a replantear la forma de diseñar y desarrollar sus proyectos. “La sostenibilidad ya no es solamente una cuestión ambiental. Tiene que ver con cómo construimos comunidades, cómo impactamos en las personas y cómo generamos valor a largo plazo”, resaltó Rodríguez.