“Estoy bien físicamente para jugar, ahora solo depende del técnico”, dijo el jugador, de 29 años, ex Nacional y que llegó al club chileno como cedido por un año, con una opción de compra de su ficha al final del periodo.
“Mi fuerte es el juego aéreo”, añadió el defensa, de 1,88 de estatura, quien reveló además que su compatriota Justo Villar, portero del Cacique, fue clave para su llegada.
Como un padre. Justo “es un papá para todos los futbolistas paraguayos. Él me habló bien del club, de la seriedad, del estadio. Con Justo trato de hablar y le pregunto cómo son. Se nota que es un plantel serio y trabajador”, comentó el ex Sportivo Trinidense, quien disfruta de su primera experiencia fuera de su país.
El zaguero ya entrenó con el plantel: “Me voy a entregar por entero”, finalizó.