Por Wilson Ferreira y Nancy Méndez
CIUDAD DEL ESTE
Unas 100 viviendas del barrio San Rafael están afectadas por el desborde del arroyo Acaraymí, actualmente represado por las aguas del río Paraná, que debido a las lluvias se encuentra por encima de su nivel habitual. El fenómeno se repite después de 50 días, ahora con mayor fuerza.
Pese a que esta crecida estaba prevista y los afectados fueron alertados, muchos volvieron a sus viviendas ubicadas en la zona inundable. Pero desde hace 8 días, cuando empezó de nuevo a subir el nivel del agua, volvieron a ubicarse en zonas más altas.
Un grupo está instalado en el polideportivo de Club Lenteros Unidos y otro en un predio baldío, unos 100 metros más arriba. Cuentan con carpas y reciben asistencia municipal. Otros están instalados en casas de parientes y amigos.
Según el último boletín de alerta hidrológica emitida por Itaipú, la situación no cambiará en las próximas horas. El río Paraná, en la región de las Tres Fronteras, permanece con un caudal alto. En la zona afluente al embalse de Itaipú registra un promedio de 24.600 metros cúbicos por segundo.
Si bien muchos pobladores no quieren mudarse de la zona baja, hay otros que dijeron estar cansados de vivir corriendo del agua y expresaron su deseo de trasladarse a otro punto de la ciudad, siempre que exista un plan que les asegure una vivienda digna.