Alberto Sarlo, abogado y escritor de La Plata, intenta un proyecto utópico: enseñarles filosofía, literatura y boxeo a 52 presos del Pabellón 4 de una cárcel de máxima seguridad, ubicada en Florencio Varela, en el conurbano bonaerense.
Los internos hablan de Hegel, de Sartre, de Dostoievski, del superhombre, y escriben cuentos en los que desnudan su alma y cuentan partes de sus experiencias tumberas. Es así que la filosofía los ayuda a repensar sus vidas, destinos y decisiones. La proyección sigue con mesa redonda. El ciclo continúa hasta el 6 de diciembre en otros espacios, como el Juan de Salazar.