13 ago 2026

Chofer de ómnibus sin frenos choca contra un árbol para evitar tragedia

Daniel Dávalos Osorio (23) conducía ayer de mañana el colectivo de la Línea 36 por la avenida Mariscal López, en Asunción, transportando a una importante cantidad de pasajeros. Había salido de la ciudad de Limpio a temprana hora. Al pasar la calle Mary Lyons un pasajero tocó el timbre para bajarse y el chofer apretó el freno, pero este no respondió. El transporte seguía bajando la pendiente a unos 60 kilómetros por hora hacia la avenida Perú, donde estaban parados automóviles esperando que el semáforo diera luz verde.

Todo mal.  El vehículo del año 97 perdió los frenos; las ventanillas tenían vidrios astillables.

Todo mal. El vehículo del año 97 perdió los frenos; las ventanillas tenían vidrios astillables.

La rapidez mental con que Dávalos resolvió la situación de emergencia fue loable; pidió a los pasajeros que se ubicaran hacia el fondo del bus y segundos después hizo chocar el colectivo contra un añoso tronco de yvyra pytã, ubicado al borde de la vereda, en la esquina de la calle Saturio Ríos, una cuadra antes de alcanzar Perú. Al menos once pasajeros quedaron lastimados a causa del impacto, pero ninguno de gravedad, y la unidad de transporte, severamente dañada.

Pero la acción del joven chofer, que lleva diez meses trabajando en la empresa Campo Limpio, que explota dicha línea de transporte, evitó una desgracia mayor, que hubiera ocurrido de haber arrasado con los automóviles en el cruce con Perú.

El accidente se produjo a las 7.45 aproximadamente y el transporte que acabó contra el árbol es el coche 048, matrícula ANK 434.

DOS INTERNADOS. La Comisaría 3ª Metropolitana informó que en el accidente hubo 11 personas con lesiones, algunas leves y otras ameritaron atención en el centro asistencial.

Los pasajeros que fueron derivados al Hospital de Traumas fueron Zoilo Vera Quintana (83) y Celia Melgarejo (44). Los agentes del orden público manifestaron que ayer mismo los dos estaban ya fuera de peligro.

irregular. Luego de la desgracia con suerte que protagonizó esta unidad de la empresa Campo Limpio, salieron a luz algunas irregularidades, como los vidrios del parabrisas y de las ventanillas que no eran inastillables, y, por consiguiente, la manera irregular en que obtuvo la habilitación para circular, que se expide luego de la inspección técnica que se realiza en los talleres habilitados por la Dirección Nacional de Transporte (Dinatrán).

El propietario de la empresa, Óscar Torres, justificó en un medio radial que esta unidad y otras tres había comprado de Chile, asegurándose en el contrato que los vidrios eran inastillables, y que hace unos días nomás habían pasado estos colectivos por una verificación técnica completa.