El agente Cazal señaló que salió con permiso por cuestiones de salud. Los casos, como el secuestro del suboficial Edelio Morínigo y el caso Arlan Fick, quedan a cargo de Quiñónez, más otros casos que tienen que ver con la Agrupación Campesina Armada (ACA) y el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Cazal, a su vez, había quedado en lugar del fiscal Federico Delfino, quien fue sacado del cargo. Este llevaba el caso de Alcides Oviedo Brítez, que fue imputado por instigar en el caso del secuestro de Arlan Fick.
El condenado por secuestro había dado una carta a los miembros de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, en la que pedía la liberación de varios epepistas a cambio de Arlan Fick, en mayo pasado, por lo que fue procesado posteriormente.
En este caso prácticamente no se avanzó, Delfino no realizó diligencias como, por ejemplo, solicitar la pericia caligráfica del escrito que Oviedo supuestamente redactó y entregó a los miembros de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, quienes fueron llamados en su momento a declarar en el caso.