Con la confirmación de la enfermedad en el estado de Pará, Brasil, se activó el protocolo chino y ese mercado suspendió sus compras de carne brasileña, en principio por cuatro semanas. Significa que habrá más oferta de proteína animal que podría ingresar a destinos tradicionales de la carne paraguaya.
“Chile, que es el mercado más sensible para nosotros porque compra casi la mitad de nuestra mercadería, lo que va a suceder ahora es que va a comprar menos y va a pagar menos”, alertó sobre las consecuencias el presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Pedro Galli.
Lamentó que no haya alternativas por falta de mercados interesantes; en cambio, Argentina y Uruguay aprovecharán la salida de un competidor importante de China.
Asimismo, explicó que apenas se difundió el caso, los frigoríficos empezaron a bajar los precios para los bovinos en 40 centavos de dólar por kilogramo. “El peso de la pérdida va a caer sin duda alguna sobre el productor”, se quejó.
El ganadero espera que se reanuden lo antes posible las exportaciones brasileñas a China, con el fin de despejar el mercado chileno, que hasta ahora tiene como principales proveedores a frigoríficos de Paraguay. Si bien las suspensiones de envíos a China pueden durar cuatro semanas, hay experiencias de cortes en la comercialización por más de tres meses, luego de los casos registrados en el 2021 en Mato Grosso y Minas Gerais.
RIESGO SANITARIO. El presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal, José Carlos Martin, comentó en Radio Monumental que al tratarse de un caso atípico, la enfermedad no se contagia y que por tanto no hay un riesgo sanitario de su ingreso al país, a diferencia de la influenza aviar, que mantiene en alerta a las autoridades. Asimismo, el servicio veterinario realiza muestreos para descartar la enfermedad en el país y mantener su estatus sanitario.