13 ene. 2026

Cartismo insiste, pero no consigue plan de derogar convenio con UE

La sesión ordinaria de la Cámara de Senadores quedó ayer sin cuórum durante el tratamiento del proyecto de iniciativa parlamentaria que busca derogar un convenio con la Unión Europea consistente en la cooperación financiera para la Transformación Educativa. El texto tiene media sanción de diputados y pone en riesgo la adquisición de útiles, alimentos y hasta la inversión en infraestructura en las escuelas públicas.

El análisis del polémico proyecto que pretende derogar el convenio con la UE, por el que se accede a donaciones para financiar proyectos educativos del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), no llegó a su fin, pese a la insistencia de los proyectistas.

Al inicio del tratamiento de este punto, el presidente de la Cámara Alta, senador Óscar Cachito Salomón, refirió a sus colegas que el proyecto no contaba con dictamen de comisiones e inmediatamente, el senador Enrique Riera, uno de los férreos propulsores del proyecto de derogación, instó a sus colegas a debatir el documento que, según dijo, “ha generado confrontaciones, divisiones y hay probablemente colegas que no estén de acuerdo y se quieran retirar de la sala”. A su exposición agregó el pedido de que el pleno se convierta en comisión para dictaminar el proyecto de modo a tratarlo después en el plenario.

El presidente Salomón puso a votación la moción de Riera, la que obtuvo 20 votos a favor, que fueron insuficientes para convertirse en comisión y proseguir con el estudio del proyecto.

Al pasar lista, el presidente del Senado registró 23 ausencias, por lo que automáticamente levantó la sesión.

Tras la finalización de la sesión en los que quedaron varios puntos pendientes, Salomón anunció que volvería a convocar a una sesión extraordinaria la semana siguiente para dar prosecución al estudio del proyecto y dar tiempo a que las instituciones involucradas expongan en audiencia pública los alcances del convenio.

El convenio consiste en que el Estado paraguayo recibe una cooperación no reembolsable de 38 millones de euros por parte de la UE, de los cuales ya se ejecutaron 5 millones de euros para kits escolares, alimentación, infraestructura y textos educativos. El fondo que aún no fue utilizado también está presupuestado para lo mismo.

En paralelo a la sesión, senadores que consideran que el proyecto representa un retroceso y van en contra de la educación, refirieron que el principal cometido de los que apoyan el convenio es buscar rédito electoral.

De hecho, el sector de la sociedad denominado profamilia, a través de sus voceros, había anunciado el voto castigo hacia quienes apoyaban el convenio.

Al respecto, el senador Jorge Querey apuntó que “esto es una campaña política, tiene un diseño político y una intervención dirigida. Hay una maniobra política con fines electorales. Frente Guasu va a votar en contra”, resaltó.

VETO. Por su parte, la senadora Lilian Samaniego, de Fuerza Republicana, defendió la cooperación y dijo que por interés electoral algunos de los legisladores buscan dejar sin comida a niños en situación vulnerable y adelantó que si el proyecto es sancionado, el presidente lo va a vetar.