La Comisión de Árbitros emitió un comunicado sobre la situación del árbitro Carlos Amarilla y uno de sus asistentes, Ródney Aquino, tras las publicaciones de escuchas telefónicas, por orden judicial, que involucran a los mencionados tras un partido de Copa Libertadores de América entre los equipos de Corinthians y Boca Juniors, octavos de final del año 2013.
Lapidario. En la conversación hablan el ex presidente de la AFA, Julio Grondona, recientemente fallecido, y Abel Gnecco, de la comisión de árbitros del fútbol argentino e instructor de la Conmebol, sobre el trabajo arbitral de Amarilla.
Abel le comenta a Grondona que está todo bien, porque salió “de este quilombo” (sería con respecto al polémico arbitraje). “Salió bien al final, no lo quería nadie a este loco de mierda y jugó. El refuerzo más grande que tuvo Boca en el último año es Amarilla”, responde Grondona.
Gnecco menciona luego que conversó con Alarcón (sería Carlos, el director de árbitros de la Conmebol) a quien prácticamente le ordenó que designe a Amarilla para ese encuentro.
A DISPOSICIÓN. “Antes que nada soy el primero que quiere aclarar esto, estoy a disposición para que hagan una investigación. No puede ser que después de 26 años de limpia trayectoria a uno lo quieran ensuciar”, indicó Amarilla a la 1080 AM.
A renglón seguido, el árbitro apuntó. “El fútbol es un deporte practicado por seres humanos, los jugadores cometen errores, los dirigentes cometen errores y los árbitros también estamos expuestos a cometer errores. Es fácil salpicar, pero no se puede manchar el nombre de una persona así nomás”.