Política

Canciller paraguayo minimiza amenaza de gobernador de Río

 

El Gobierno paraguayo minimizó ayer la amenaza del gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, quien anunció que denunciará a Paraguay ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para solicitar el cierre de la frontera entre Paraguay y Brasil, porque considera que nuestro país es responsable del tráfico de armas que llega hasta el Estado brasileño que gobierna, el cual vive violentos episodios desde hace años.

“Queda un poco lejos de la frontera”, señaló el ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Rivas Palacios, haciendo alusión a la distancia que existe entre Paraguay y el Estado de Río de Janeiro. “Como gobernador puede opinar lo que quiera. Tendremos en cuenta eso si fuera la opinión de Itamarati”, agregó el canciller paraguayo.

Sobre la consulta de si es factible que dentro de los mecanismos de la ONU exista la posibilidad de sancionar a Paraguay, afirmó que “normalmente no se puede hacer eso”.

El gobernador fluminense aseguró que la gran cantidad de armas que llega a Río de Janeiro es originaria de nuestro país. Witzel incluso amenaza con denunciar a Paraguay ante la ONU por la gran cantidad de armas que llegan al Estado brasileño, supuestamente, desde tierra guaraní.

Es más, el gobernador se reunió con el ministro de Justicia brasileño, Sergio Moro, con quien busca un acuerdo para involucrar a la Policía Civil, Militar y Federal en las operaciones para combatir el tráfico de armas y drogas.

Witzel quiere que el Consejo de Seguridad de la ONU prohíba la venta de armas a Paraguay, porque supuestamente tienen como destino final Río de Janeiro. El gobernador asevera que Paraguay, así como Bolivia y Perú, no hace nada contra el tráfico de drogas y armas para el crimen organizado.

“Estos jefes y gerentes del crimen organizado están en la sociedad y trabajan libremente con los carteles de armas paraguayos, colombianos, bolivianos y peruanos. Y estamos durmiendo en una espléndida cuna. Tengo la intención de traer a la ONU evidencia concreta de que estos países son indulgentes con el crimen organizado que nos golpea. O los países de América del Sur se unen para combatir el crimen organizado, o Brasil tendrá que liderar este proceso con esos países”, expresó Witzel.

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