El Ejército paraguayo cambiará su uniforme de camuflaje por el norteamericano, y será el de color marrón claro o beige. Esta información del Ministerio de Defensa me sorprendió porque, según me enteré, el Ejército norteamericano ha decidido cambiar sus uniformes de camuflaje. No sea que se compre tela vieja del Norte para emplearla en el Sur.
Además, el Ejército norteamericano tiene distintos tipos de uniforme de camuflaje; uno de ellos es el de color marrón claro, empleado en las guerras del desierto, para mimetizarse con la arena. Los soldados que operan en la selva, usan el de color verde, muy parecido al nuestro. Es el mejor para pasar desapercibido entre las matas; uno de color beige puede ser un excelente blanco para un tirador.
Lo del camuflaje me recuerda a la Ley de Alianza Público-Privada (APP), una copia de algo hecho en el extranjero y sin pensar en la conveniencia de hacerlo en nuestro país.
La APP contempla la privatización de las cárceles; sobre el tema, se puede leer en internet el artículo de El País (Madrid): “El sucio negocio de las cárceles privadas en Estados Unidos”.
Uno de los puntos llamativos del artículo es el siguiente: al firmar un contrato con el Gobierno norteamericano, las cárceles privadas incluyen una cláusula por la cual el Gobierno tiene que asegurarles un número mínimo de presos.
Generalmente, el 90% de las celdas deben estar ocupadas, pero se ha llegado al 100%. Esto significa que, si la delincuencia disminuye, eso no garantiza que disminuya el número de presos; en todo caso, el Gobierno debe pagar el importe del 90% de presos si no se cumple con esa cuota.
Pienso que no será difícil llenar la cuota, porque Estados Unidos es el país con el mayor número de presos en el mundo: unos 3.200.000. China, que no es una democracia y tiene unos 1.300 millones de habitantes, tiene alrededor de 1.600.000 presos.
Para las cárceles privadas, que cobran por cada preso, es muy conveniente que las leyes sean más duras; que las infracciones menores igualmente tengan pena carcelaria. En este sentido, las empresas carcelarias Geo Group y otras han gastado millones de dólares para convencer a los parlamentarios de la conveniencia de tener más gente encerrada, y por lo visto lo han logrado.
Según el Guardian (Londres), el Gobierno americano tiene un acuerdo con Geo Group y otras para mantener encerrados a 34.000 inmigrantes no documentados. Decididamente, no nos conviene ese sistema, considerando la gran cantidad de paraguayos no documentados en el extranjero. No documentados no significa criminales.
En muchos países del mundo, este incluido, hay gente inescrupulosa que promete visa y trabajo en el extranjero, no da nada y los pobres inmigrantes engañados deben trabajar como esclavos, sin ningún derecho a protestar.
Como contrapartida, en Estados Unidos hay una ley llamada FOIA, que garantiza el derecho a la información y permite combatir abusos.
El Congreso paraguayo no piensa en una ley de ese tipo y se niega a dar información.
Este Congreso, con esta APP, no nos prometen nada bueno.