Ya de pequeña, la decisión estaba tomada y su futuro estaba cruzando nuestras fronteras. Luchó, investigó, entrenó y terminó como mejor egresada de la promoción 2006 del colegio María Auxiliadora. De Ayolas, su ciudad natal, el primer paso fue a Asunción. Camila Pirelli (20) reside, entrena y estudia en la Universidad Oral Roberts de Oklahoma, en Tulsa, Estados Unidos, hace un año y cinco meses. “Desde chiquita mi plan fue buscar una beca en el exterior. Brasil, Estados Unidos o Cuba estaban en mi lista, por la importancia que estos países le dan al deporte y, por supuesto, porque en Paraguay los deportistas no tienen la opción de estudiar y dedicarse al deporte”, indica.
Años antes de terminar el colegio, comenzó su búsqueda por una beca, mediante el deporte. En 2007 logró un contacto con las mellizas Soto Giubi, jugadoras de fútbol becadas en EEUU. “Ellas me dieron el contacto con el entrenador, le mandé por correo electrónico mi historial deportivo y me respondió que estaba interesado”, recuerda.
De ahí en más, estaba todo dicho. Camila obtuvo una beca completa que correría a partir de agosto del 2008. “El entrenador quería vaya en enero de ese año, pero yo estaba estudiando Ciencias del Deporte aquí y quería terminar el semestre”, señala.
- ¿Hace cuánto tiempo tu vida está ligada al deporte?
- Empecé a hacer deportes a los 6 años. Vivía en Ayolas, una ciudad chiquita donde hay de todo. Iba caminando del patín al básquet, a practicar tenis y natación. Pasé por todos los deportes. En el 2005, opté por el heptatlón. Después de 10 meses entrenando, gané la medalla sudamericana de oro en Venezuela y ahí empezó todo.
- ¿Cómo es tu día a día allá?
- Tenemos clases de 8 a 14.30 y el entrenamiento es de 16 a 19. Estudio desde las 21 hasta la medianoche. Trato de dormir mis ocho horas. Si realmente querés rendir bien en el deporte que hagas, la disciplina es fundamental. Entreno todos los días, menos los fines de semana que tengo competencia. La pretemporada empieza en enero. De ahí en más, viajamos todos los viernes a competir y volvemos los domingos de mañana.
- Estás becada en una universidad estadounidense.
- Mi beca es por deporte y estoy estudiando biología con concentración en ingeniería ambiental. Cuando salió la beca, transferí mis materias y cambié de carrera, porque esa era la que quería estudiar realmente, pero en Paraguay era imposible entrenar y seguir biología. También estoy haciendo la especialización en bioquímica, así puedo terminar dos carreras. Mi plan es quedarme por allá, conseguir trabajo en esa profesión y seguir en el deporte.
- ¿Hay un límite en tu carrera como deportista?
- No quiero soñar con ser deportista profesional toda la vida, porque es muy complicado, especialmente mi prueba. Para ir a las Olimpiadas, por ejemplo, una persona que hace una prueba individual, al ser la mejor de Paraguay, va como invitada. En mi caso, no puedo ir con invitación, solo haciendo la marca que es de 5.800 puntos y mi mayor puntaje es de 4.900. La vida en el deporte tiene un límite, el cuerpo se cansa y el heptatleta no llega a más de los 30 años. El deporte es un sacrificio que vale la pena.
- ¿Ves lejos el “sueño olímpico” para el 2012?
- Tengo tiempo para las próximas olimpiadas. Fui a EEUU pensando en los cuatro años de preparación para las Olimpiadas. Es mi meta final. De acuerdo a los resultados, veré si puedo ser atleta profesional. Mientras, el deporte me dio la posibilidad de ser una profesional.
- ¿En Paraguay existe la opción de vivir del deporte?
- No, incluso en Estados Unidos tengo amigas que se graduaron, que estaban entre las ocho mejores del país y que no se dedican al deporte. Para saber si realmente sos bueno, tenés que salir del Paraguay. Por ejemplo, yo tengo la marca nacional en heptatlón, pero no tengo competencia allá. Soy la mejor del país porque soy la única. Si un deportista se quiere destacar, tiene que dejar Paraguay, porque la universidad mata al deportista.
- ¿Ves un progreso en el deporte como profesión para los paraguayos?
- Por dar un ejemplo, Estados Unidos tiene calidad y cantidad de atletas, mientras que Paraguay cuenta con calidad, pero no con cantidad. En el Sudamericano, éramos cuatro paraguayos y 80 brasileños. Trajimos tres medallas de oro y los brasileños 10. Esto nos da la pauta de hay calidad. En nuestro país, el principal problema es que no hay centros de alto rendimiento; los entrenadores quieren hacer más cosas, pero no tienen la infraestructura. Allá no existen las excusas.
- ¿Sentís que el deporte es un área carenciada?
- Hasta te podría decir que en Paraguay se discrimina. Hay apoyo para los futbolistas, pero el atleta está solo hasta que logra un reconocimiento grande. Este es un deporte amateur, tenés que moverte solo, conseguir entrenadores, rutinas, alimentación y hasta que no seas alguien, no tenés apoyo. El Comité Olímpico y la Secretaría quieren apoyar, pero no es suficiente, todo está en vías de desarrollo. Si el atleta paraguayo quiere llegar a una Olimpiada, insisto, tiene que dejar el país, debe migrar.
- Hacés lo que te gusta y tenés una beca para estudiar lo que te gusta.
- Soy una súper bendecida. Ahora, en mi universidad, soy la única. Antes estaban las mellizas Soto, que ya terminaron su carrera. A parte de nosotras tres, están Genaro y Renato Prono, ambos nadadores. Estos somos los becados que yo conozco. Seremos 10 en total. El problema que tenemos los paraguayos es que no queremos buscar, esperamos que las oportunidades lleguen solas.
- ¿Qué rol cumple la familia en todo esto?
- La familia tiene que estar detrás tuyo siempre. Mamá se jugó conmigo. Es muy difícil crecer en el ambiente adecuado y hay muchos factores que tienen que congeniar para que puedas ser un buen deportista.
- ¿Te afecta mucho el extrañar a tu familia?
- Soy muy temperamental, pero aprendí a controlar mis emociones. En Estados Unidos, los deportistas son como robots, no podés pensar en lo que pasó, hay que mentalizarse en la siguiente prueba.
- ¿Cuál es el siguiente paso para tu carrera de deportista?
- Odesur 2010, que se hace en marzo, en Colombia. Junto a mi entrenador, estamos con la mira en la medalla de oro de esa competencia. Somos tres los que estamos peleando por ese puesto: una argentina, una brasileña y yo. El punto débil para mí es que las brasileñas están con mucha ayuda.
- ¿Mucha ayuda?
- Ellos son más atletas que estudiantes. En Estados Unidos hay reglas. No podemos consumir suplementos; sin embargo, en Brasil lo permiten. Eso es una desventaja frente a ellas.
- ¿Sustancias como la creatina, hormonas, anabólicos, ayudan a los atletas?
- Bastante. Cierta cantidad de anabólicos, permitidos en el atletismo, ayudan mucho. A mí, por ser de la liga de EEUU, no me permiten y me quitan la beca si descubren una sustancia así en mi cuerpo. Me consta que los brasileños consumen hormonas, creatina y anabólicos. Estar limpia es una desventaja. Los anabólicos te ayudan a no cansarte, a levantar más peso sin lastimarse; entonces, es injusto.
- ¿Y las pruebas de antidoping?
- Se elige al azar, es por sorteo. A algunos les toca y a otros no. Si no está permitido, debería ser la misma regulación para todos. A la gente del Comité Olímpico, que organiza este viaje y siempre me ofrece su apoyo, le pregunté las posibilidades que existen de realizar un control en ciertos atletas y me dijeron que están limpiando esta parte, como Brasil es la próxima cede de las Olimpiadas. Es lo mismo que rendir un examen donde estudiaste y sacás un tres, mientras que el que copió, sacó un cinco. Da rabia, es injusto, pero nada podés hacer.
SUS LOGROS:
2006 Sudamericano de menores en Venezuela - Medalla de oro
2006 Odesur, Sub 23 - 4to puesto
2007 Sudamericano juvenil en Brasil - Medalla de plata
2007 Panamericano juvenil - 4to puesto
PARA SABER. El heptatlón es una prueba combinada que incluye siete eventos en dos días: 100 metros vallas, lanzamiento de bala, salto alto y 200 metros en el primer día y salto largo, lanzamiento de jabalina y 800 metros en el segundo. Existen dos tipos diferentes de heptatlón, dependiendo de si se realiza en pista cubierta o al aire libre.
Texto y fotos: Macarena Galindo- maca@teveo.com.py / Producción: Cecilia Vargas Peña / Locación: Escuela de Educación Física de las Fuerzas Armadas / Agradecimientos: Coronel Marcial Gómez y Teniente Juan Larrea