Por Marisol Ramírez
mramirez@uhora.com.py
Una velada pintada con la calidad artística de Sandra Mihanovich y su banda compuesta de cinco músicos se vivió el viernes en el Teatro Lírico del Banco Central del Paraguay.
A sala llena, la cantante argentina ofreció un show a la altura de sus 30 años de trayectoria artística, salpicada del cariño del público que coreó y aplaudió el encuentro.
La jornada musical que tuvo como base el disco Creciendo, -último editado por la cantante- buscó recaudar fondos para las obras sociales de la Fundación Renal del Paraguay (Frepa).
Sandra conversó con el público entre canción y canción, y fue como si estuviera hablando con sus amigos de toda la vida, cálida y natural.
En su repertorio recorrió por todas las épocas de su trayectoria, y las más coreadas fueron Asfalto, Pollença, Soy lo que soy y Sin tu amor.
Antes de interpretar la canción Friend, habló de sus amigos paraguayos, y dedicó la música a Patricia y Tomás, y a su hermano Vane.
Bromista y suelta, luego tomó su guitarra y ofreció una acústica con la canción 4 estrofas, y las luces del escenario danzaron sobre ella.
Otros agradables momentos acústicos vinieron de la mano de interpretaciones como Juez y Por tu ausencia.
La dúctil voz de Sandra, que pasea su garganta por los graves más profundos hasta los agudos más dulces, se disfrutó sobre todo en el tema Todo me recuerda.
Con su hermano Vane, ofreció una performance llena de color en el tema Mil veces lloro. Aquí el público también acompañó con palmas.
La melódica y romántica Sin tu amor, así como Todo me recuerda dieron paso a reflexiones acerca del amor por parte de la intérprete.
Sandra no tiene poses de diva, pero es una cantante que llena el escenario con su frescura y talento, su voz seductora y su calidez humana. Un show para el recuerdo.