27 feb. 2026

Calamaro generó polémica tras publicar en su Twitter que asesinó a un drogadicto

El cantante argentino Andrés Calamaro se vio envuelto en una polémica ayer, tras una afirmación que subió a su cuenta de Twitter, donde confesaba que asesinó a un drogadicto.

Unos minutos después de dicha afirmación en su cuenta @Barksdale666, su representante desmintió el hecho, diciendo que se trataba de una ficción inspirada por Bob Marley y Johnny Cash, así como en la película American Psycho.

En la “confesión” que dio la vuelta al mundo, Calamaro dijo que mató a un drogadicto hace varios años en Madrid.

Andrés Calamaro tiene una cuenta verificada en Twitter, @calamarooficial. Sin embargo, la abandonó el pasado mes de abril debido a que fue hackeada. Por este motivo, el cantante abrió otra cuenta personal en la red de microblog (@Barksdale666) que utiliza habitualmente. En la misma desató la polémica debido a la revelación citada, ya que al no estar verificada, podría ser una cuenta falsa.

Sin embargo, sí es una cuenta gestionada por el propio Andrés Calamaro y sí son ciertas las declaraciones posteadas.

Ayer, varios medios de comunicación argentinos hacían saltar todas las alarmas, asegurando que el cantante Andrés Calamaro reconocía a través de su cuenta personal de Twitter que años atrás mató “como a una rata” a un drogadicto.

Los tuits de Calamaro en su cuenta @Barksdale666 comenzaban con el siguiente mensaje: “Aunque filosóficamente es interesante, y no es nada del otro mundo; le quité la vida a alguien y tampoco estoy demasiado orgulloso de eso”. Luego, Calamaro continuó: “Aquella vez fue puro instinto, yo quería defender a los que estaban conmigo... No hubo casi pelea, digamos que lo mate como a una rata...”, y siguió: “Ahora siento mucha piedad, incluso pena, por ese vagabundo adicto que dejé muerto en la calle...”.

Ante esta serie de tuits varios medios se hicieron eco como si este hecho hubiese ocurrido de verdad. Sin embargo, tal y como ha confirmado a Portaltic por teléfono la representante del cantante desde España, Olga Castreno, se trata de “una auténtica ridiculez”.