País

Buscan rescatar a niños de la adicción con cultura ancestral

 

En la comunidad Punta Porã, ubicada en el Departamento de Caaguazú, veinte niños, niñas y adolescentes –de la etnia Mbyá Guaraní– reciben tratamiento mediante un rito espiritual, como parte de un inédito modelo de rehabilitación de las adicciones.

De los 32 menores que ingresaron al programa, que arrancó los primeros meses de este año, doce ya salieron del estado de dependencia de la droga, especialmente de la cola de zapatero, según comentaron ayer durante la inauguración oficial del Centro Protección y Rehabilitación de Niños Indígenas que lleva el mismo nombre de esa comunidad, enclavada en el distrito de Juan Manuel Frutos.

“El centro busca propiciar el arraigo comunitario, la recuperación y rehabilitación en un ambiente adecuado a la propia forma de vida del pueblo Mbyá. Para llegar a la meta, se establecen normativas acordes a las costumbres ancestrales que son respetadas a rajatabla por los menores y por los asistentes que conviven con los beneficiarios”, según informó Robert Figueredo, corresponsal de ÚH.

“Basan la rehabilitación en la recuperación de su cultura, en la parte espiritual. Ellos tienen su propia iglesia, que le llaman opy. Implica el rezo y todo lo que es una disciplina, no violenta sino positiva, como principalmente el respeto hacia los adultos”, apuntó Eduardo Sosa, director de la Dirección de Protección del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (Minna).

AFECTO. Los beneficiarios son menores, de entre 10 y 15 años de edad. Un adolescente, de iniciales AD, procedente de una comunidad de Villa Ygatimí (Canindeyú), narró que estando en calle y ante la falta de alimentos cayó en el consumo: primero cola de zapatero y luego crac.

Emocionado, el joven valoró haber sido rescatado de las calles de Asunción y ser derivado hasta Punta Porã. Agradeció porque allí reciben las atenciones y toda la contención que ellos carecían para salir del consumo de drogas.

De los seis educadores que allí operan, cinco son indígenas mbyá guaraní, quienes fueron capacitados para el efecto.

La construcción de este centro se hizo mediante la donación del Grupo Talismán. El sitio cuenta con modernos dormitorios, cocina, comedor, espacio de recreación y huerta de hortalizas para mejorar las condiciones de alimentación.

Dejá tu comentario