Justo antes de las 6.00 del jueves, los agentes del orden suizos rápidamente entraron por una puerta lateral del hotel Baur au Lac. Momentos después, un custodio del hotel, con uniforme almidonado y zapatos lustrados, salió por la puerta delantera de la propiedad de cinco estrellas y obedientemente empezó a aspirar las alfombras de la entrada, totalmente ajeno a la redada policial en marcha detrás de él, señala el informe del New York Time.
Diciembre 6, 2015 10:00 p. m.