Don Serafín Rojas estaba ayer sentado en una parada de colectivos sobre la avenida Bruno Guggiari, en Lambaré, esperando una línea de transporte público que lo traslade hacia Asunción para realizar un trámite. Aguardaba tranquilo, consciente de que iba a esperar bastante porque en ese tramo de Lambaré, la escasez de ómnibus persiste, pese a que dos empresas explotan las líneas 9 y 33, pero que tienen frecuencias muy espaciadas unas de otras.
Abril 6, 2017 11:00 p. m.