06 ene. 2026

Brasileños marchan y acusan al Gobierno por la tragedia de TAM

Miles de personas participaron de una manifestación en el aeropuerto de Congonhas para rendir tributo a las víctimas del accidente. Criticaron la inacción del presidente Lula da Silva para solucionar la crisis aérea.

REUTERS-AFP
SÂO PAULO
Miles de brasileños, incluidos familiares de las 200 personas que murieron este mes en el peor accidente aéreo de la historia de Brasil, marcharon ayer para honrar a las víctimas y culpar al Gobierno por su incapacidad para solucionar la prolongada crisis en el transporte aéreo.
Llevando flores y pancartas con mensajes de condolencia y protesta, los manifestantes marcharon a través de la ciudad más grande de Sudamérica, Sâo Paulo, hasta las ruinas de la terminal de carga contra la que un Airbus A320 chocó tras salirse de la resbaladiza pista de aterrizaje en el aeropuerto más concurrido del país, Congonhas.
Un grupo de manifestantes coreaba frases en contra del Gobierno responsabilizando a las autoridades por el segundo desastre aéreo ocurrido en menos de un año y por la crisis de 10 meses en el tráfico aéreo.
“Presidente, deje su investidura presidencial sobre la tumba de mi esposo”, decía una pancarta.
ACCIONES IRRESPONSABLES. Renata Oliveira, quien vestía una camisa con la foto de su padre muerto en el accidente, dijo: “Es muy triste saber que una persona a la que amabas profundamente murió aquí por las acciones irresponsables de alguien”. Los organizadores dijeron que 8.000 personas se unieron a la manifestación.
Residentes locales también se unieron y algunos expresaron su temor a vivir cerca de Congonhas, en el corazón de Sâo Paulo.
Las autoridades continúan investigando si la pista, que es conocida por ser corta y resbaladiza, no era lo suficientemente segura para aterrizajes en medio de la lluvia. También analizan si una posible falla del piloto o problemas mecánicos contribuyeron con el accidente.
FALLA DEL PILOTO. El sábado pasado, la revista Veja reportó que posiblemente un error del piloto al momento del aterrizaje causó el accidente. El avión siniestrado tenía desactivado un dispositivo que sirve para que la turbina deflecte gases cuando la nave está frenando.
Sin embargo, la Fuerza Aérea dijo en un comunicado que era demasiado pronto para llegar a conclusiones.
La línea aérea TAM reconoció que el dispositivo no estaba funcionando, pero indicó que el avión podía volar en esas condiciones.
El avión de TAM se estrelló contra una terminal de carga y una estación de servicio y estalló en llamas. Las 187 personas que iban a bordo y al menos otras 13 que estaban en los alrededores murieron en la tragedia. El accidente profundizó la crisis en el transporte aéreo en Brasil. Debido a que la principal pista de aterrizaje de Congonhas permaneció cerrada hasta el viernes, las cancelaciones y retrasos afectaron al tráfico aéreo en todo el país.
El miércoles pasado, el presidente Lula da Silva nombró como nuevo ministro de Defensa a Nelson Jobim con el fin de reformar el sector aéreo. En setiembre pasado, 154 personas murieron cuando un Boeing 737 chocó en el aire con una nave privada y se estrelló en el Amazonas.

Tributo a rescatistas
Bajo los aplausos de la muchedumbre, los organizadores de la manifestación rindieron homenaje a la Policía Civil, la Policía Militar, Protección Civil y el Instituto Médico Legal.
Los bomberos, que durante diez días se dedicaron enteramente a revisar los escombros para encontrar los cuerpos de las víctimas, fueron especialmente aclamados. El rescate de los cuerpos culminó el sábado y la identificación de los cadáveres continúa.