27 may. 2026

Brasiguayos piden auxilio ante invasión de sus propiedades

ESPECIAL. Productores denunciaron a la Cámara de Vereadores de Foz que se sienten “amenazados” en el Paraguay, porque no se les deja plantar ni cosechar. Una misión va a Brasilia a pedir la intervención.

Miércoles|15|OCTUBRE|2008

Por Andrés Colmán Gutiérrez | FOZ DE YGUAZÚ - BRASIL

“Hasta hace pocos meses, el Paraguay era el mejor lugar del mundo donde vivir. Ahora se volvió un lugar donde sentimos mucho miedo e inseguridad, porque grupos de campesinos con armas invaden nuestras propiedades, amenazan a nuestras familias y no nos dejan plantar ni cosechar. Ya no sabemos qué hacer y nos preocupa que muy pronto este conflicto se pueda cobrar más vidas humanas...”

Con tono dramático, el productor sojero Ernani Hames resumió el sentimiento de más de medio centenar de inmigrantes brasileños, residentes en el Paraguay, que ayer llegaron en caravana hasta el local de la Cámara Municipal de Foz de Yguazú, para pedir a los “vereadores” (concejales) que reclamen la intervención del presidente Lula da Silva y de la cancillería (Itamaraty).

SESIÓN DEL PARLAMENTO TRINACIONAL. Para escuchar a los brasiguayos, el presidente de la Cámara, Carlos Juliano Budel, convocó a una sesión extraordinaria del Parlamento Trinacional Municipal, al que asistieron concejales de Ciudad del Este (Paraguay) y Puerto Yguazú (Argentina), y se aprobó la propuesta del “vereador” Hermógenes de Oliveira, de que tres concejales, junto con representantes de los colonos y el director paraguayo de Itaipú, Jorge Samek, viajen a Brasilia la próxima semana a pedir la intervención del presidente Lula y el canciller Celso Amorim.

MUY GRAVE. En su exposición oficial, De Oliveira sostiene que “es muy grave el problema enfrentado por los brasileños residentes en el Paraguay, agricultores y legítimos propietarios de tierras paraguayas, que están siendo blancos de invasiones y amenazas, incluso con armas, por parte de ciudadanos paraguayos que intentan expulsar a la fuerza a los brasileños”.

CRISIS DIPLOMÁTICA. La situación requiere “de acciones urgentes por parte de las autoridades brasileñas y paraguayas, de forma a no transformarse en un caos social y una crisis diplomática de gran envergadura, echando por tierra la histórica ayuda brasileña para los hermanos paraguayos en diversas áreas”, advierte el vereador Hermógenes de Oliveira.

El concejal brasileño, quien también se considera un brasiguayo, ya que posee una finca rural de 246 hectáreas en Cedrales, Alto Paraná, relató que el último domingo fue detenido a la fuerza por una barrera de supuestos campesinos sin tierra, cuando se retiraba con su familia de su propiedad. “Me cerraron el camino con una muralla humana, y tuve que dar un rodeo de 30 kilómetros para poder salir. También un vecino mío me contó que tuvo que pagarles un millón de guaraníes a los supuestos sintierras para que le permitan sembrar en su parcela”, relató.

Paulo Neimar Schuster, presidente de la empresa Agroindustrial Progreso de Santa Rosa del Monday, dijo que las invasiones se realizan en forma sistemática.

“Tanto en horas diurnas y nocturnas, muchos agricultores tienen temor de viajar, porque los denominados campesinos sin tierra se ubican en zonas estratégicas”, indicó.

REACCIÓN DE DIPUTADOS. A varios diputados no les cayó bien la velada amenaza que realizó el Gobierno de Brasil a Paraguay a través de un decreto en donde advierte que adoptarán medidas defensivas en el caso de sentirse agredidos, incluso cuando se trate de intereses asentados fuera del territorio brasileño.

La diputada del PLRA Ramonita Mendoza manifestó que ese decreto es un atropello a la soberanía. “Tenemos el derecho a decidir el esquema de vida para nuestro país”, afirmó. Juan Ziett, diputado de la ANR, expresó que es riesgosa la amenaza de Brasil.

“NOS SENTIMOS AMENAZADOS EN NUESTRO HOGAR”

“Nos sentimos amenazados en nuestro propio hogar, en nuestra propia tierra, porque yo soy paraguayo, ya nací en este país y mi hijo es paraguayo, aunque mi padre haya venido del Brasil hace 40 años. No puedo decir que me sienta perseguido, pero sí discriminado”, dice el productor sojero Clayrton Feix, dueño de una finca de 1.500 hectáreas en Santa Rosa del Monday, Alto Paraná. Feix, ex intendente municipal de su comunidad, fue uno de los representantes de los inmigrantes de origen brasileño que solicitan la intervención del gobierno de Lula y de la cancillería de Itamaraty para buscar poner fin a las amenazas.

(Publicado por la edición impresa)