Es la segunda vez que Boluarte es citada a declarar desde que en marzo estalló el escándalo de los relojes de lujo Rolex y joyas que no consignó en su lista de bienes. La mandataria abandonó la sede de la fiscalía, en el centro de Lima, sin dar declaraciones.
A las afueras del edificio una docena de manifestantes exigió entre gritos su renuncia. “Esta sinvergüenza no se puede quedar hasta el 2026 (...). No podemos soportar este gobierno”, dijo a la AFP María Maldonado, de 52 años.
La Fiscalía investiga a Boluarte por presunto enriquecimiento ilícito y omisión de consignar bienes en documentos. También indaga si incurrió en “cohecho pasivo impropio”, un delito que implica recibir beneficios indebidos por parte de funcionarios.
“No tenemos nada que ocultar y estaremos cuantas veces sea necesario compareciendo ante el Ministerio Público, brindando declaraciones cuando estas nos sean solicitadas”, comentó el jefe de gabinete, Gustavo Adrianzén, tras la diligencia judicial.
En su primera declaración ante la fiscalía el 5 de abril, Boluarte indicó que los relojes Rolex le fueron entregados en préstamo por su amigo y gobernador regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima.
Si finalmente el Ministerio Público decide acusarla, Boluarte solo puede ser llevada a juicio al final de su mandato, en julio de 2026, según fija la Constitución.
Desde el viernes la presidenta enfrenta un nuevo escándalo por presunta corrupción que involucra a su hermano mayor, Nicanor Boluarte, quien fue detenido ese día de manera preliminar por un plazo de hasta 10 días por orden de un juez.
Nicanor Boluarte está bajo sospecha de comandar una red de corrupción que nombraba a funcionarios a cambio de sobornos, aprovechando el “poder de facto” que recibió de su hermana, según el poder judicial. AFP