Según el comunicado publicado hoy por la prensa local, Bernardino León, condenó el ataque a la sede del consulado general de Túnez en Trípoli y el secuestro de los 10 diplomáticos y funcionarios del pasado viernes.
El diplomático español apeló a todas las partes libias a “hacer todo lo posible para la liberación de los diplomáticos tunecinos y la protección de las misiones diplomáticas en Libia”.
“Este acto inaceptable no es más que otra prueba más del caos que prevalece en Libia”, agregó en el comunicado.
Desde el pasado viernes, día del secuestro, una célula de crisis de la Presidencia y del Gobierno tunecino abrió negociaciones en Trípoli.
Aunque el grupo de milicianos secuestradores no ha sido identificado en los comunicados del ministerio de Asuntos Exteriores, medios locales especulan con la posibilidad de que el secuestro esté directamente relacionado con la decisión de la justicia tunecina de mantener en prisión a Walid Al Qalib, cabecilla de una facción yihadista.
Por otra parte, otros 8 tunecinos originarios de Bir Lahmar (Pozo Rojo) de la región de Tataowín fueron secuestrados en la noche del pasado sábado, según declaró a una radio local un diputado regional.
Según afirmó el diputado regional, Husín Yahyawi, él dispone de los nombres que identifican a cinco de los ocho ciudadanos tunecinos desaparecidos el sábado, todos del mismo pueblo.
Yahyaowi agregó que fueron secuestrados cuando viajaban de noche hacia la zona libia en la que debían trabajar durante el próximo mes de ayuno sagrado de Ramadán, que se inicia esta semana.
Con este grupo ascienden a 18 los tunecinos secuestrados en el país vecino.