Por Óscar Bogado
ENCARNACIÓN
Con una ejemplar actitud de superación personal y dedicación a los estudios, y mediante el apoyo recibido en su infancia por la Fundación Dequení, Robert Ramírez (30) ocupa hoy el cargo de gerente de un local de la cadena de supermercados Superséis en Encarnación (Itapúa).
Casado y con dos hijos, Ramírez recuerda que asistió a clases de apoyo académico desde los 10 hasta los 13 años. En ese tiempo recibió una educación que le sirvió para salir adelante en una sociedad competitiva.
“Cuando estaba en la etapa escolar básica, me iba a la fundación para recibir el refuerzo escolar educativo en los talleres desarrollados en la institución. Desde Fernando de Mora me iba hasta el Centro Abierto, situado en el kilómetro 9 y medio. Ahí teníamos además la merienda escolar y otros beneficios”; destacó.
La familia de Robert es de clase media, por lo que se quedaba sólo en su casa y en vez de caer en el ocio prefería ir al local de la fundación.
“Toda la educación que recibí en ese periodo me sirvió muchísimo, ahora agradezco mucho, porque mediante eso pude avanzar más”, agregó.
Al destacar la acción social que cumple Dequení, Ramírez indicó que “únicamente estando dentro” se hace posible reconocer lo que realmente vale la institución.
“El tipo de enseñanza y la ayuda que brinda la fundación ya les sirvieron a muchos; yo conozco a personas que estuvieron ahí y que ahora están trabajando muy bien.”
Pedido. “Les digo a todos que si tienen posibilidades de ayudar que lo hagan, hay muchos niños esperanzados y necesitados”, remarcó.
Como gerente de la sucursal Encarnación, Robert Ramírez conjuntamente con los funcionarios, está impulsando fuertemente la campaña “redondeá”, que consiste en la donación de las monedas del vuelto para beneficio de los niños. Esta campaña es impulsada por los directivos del Superseis en apoyo a la Fundación Dequení.