Hasta el 30 de noviembre pasado la cantidad de cuentas corrientes canceladas se elevó a 2.680, más que todo el total registrado entre 2006 y 2008 (que fue de 1.146 cuentas), según la Superintendencia de Bancos del Banco Central del Paraguay (BCP).
Esta tendencia es debida a la vigencia de una nueva Ley de Cheques (3.711/09) que sanciona con el cierre, durante un año, de las cuentas corrientes a quienes emitan más de cinco cheques sin fondos en un plazo de un año; o la imposibilidad de contar con cuentas corrientes en cualquier banco del mercado financiero durante 10 años a quienes emitan cheques contra una cuenta cancelada.
El sector bancario observa que desde la promulgación de la ley hubo una disminución importante en la cantidad de cheques devueltos por insuficiencia de fondos, lo que simboliza la rápida adecuación de los cuentacorrentistas a las nuevas normativas, transparentando el mercado y dotando de una definitiva confianza en los cheques como medio de pago en el país.
Cabe recordar que desde 1997 hasta 2006 estuvo vigente la Ley 805/96, más rigurosa incluso que la actual, la cual fue flexibilizada por el Congreso anterior, pese a la oposición del empresariado, y reemplazada por la Ley 2.835/05.
Esto permitió que creciera la emisión de cheques sin fondos en el país, y que se redujera durante tres años el número de cuentas corrientes canceladas.
Es importante apuntar que en 1997 hubo 7.827 cuentas corrientes inhabilitadas, que fue decreciendo en número, hasta que en 2005 se llegó a 2.508; mientras que desde el año siguiente la cantidad bajó a tan sólo 495.
CONFIANZA. Recordemos que uno de los objetivos de la Ley de Cheques es recuperar la confianza en el medio de pago. El enfoque del control es proactivo y con la intención de consolidar la estabilidad del sistema financiero.
La intención es restituir los mecanismos de sanción y los mecanismos de penalización. En la Ley 805, que fue modificada, se establecieron suspensiones, de un año a la emisión de cheques sin fondo y 10 años para los que emiten cheques de cuentas canceladas, que, de acuerdo con las expresiones del nuevo superintendente de Bancos, se volverá a aplicar.
Hay que destacar que al cierre del primer semestre casi se triplicó la cantidad de usuarios de cheques que fueron sancionados por los bancos, en comparación a 2008. El fuerte incremento de las faltas se registró con el endurecimiento del castigo a quienes utilizaban este instrumento de pago para evadir algún compromiso. El mecanismo consistía en emitir cheques sin fondos.
Según el informe emitido en aquella ocasión por la Superintendencia de Bancos, en el primer semestre del año fueron 1.066 cuentas las que recibieron sanciones. Del total de cuentas de personas físicas o jurídicas que recibieron sanciones, 643 están suspendidas por un año.
El resto de las cuentas castigadas son inhabilitadas por 3 años y es para el caso de una persona física o jurídica que librara un cheque contra una cuenta cancelada, o en talonario de cheque ajeno o adulterado.
INFLEXIBLE. El fuerte aumento de las sanciones con respecto al año pasado es que se eliminó la flexibilización, que se había dado en 2005, mediante la Ley 2.835 y causó un grave deterioro de la credibilidad en este instrumento de pago, por lo que se tuvo que derogar de nuevo y aprobar la Ley 3.711 desde este año.
Con esta normativa, la persona física o jurídica que en el transcurso del año librara tres cheques, en moneda local o extranjera, cuyos pagos fuesen negados por defectos formales imputables al librador, aunque fuera contra cuentas distintas, quedará inhabilitada por un año para girar cheques y operar en cuentas corrientes en todos los bancos del país.
REHABILITACIONES
La cantidad de rehabilitaciones de cuentas al 30 de noviembre pasado llegó a 542. El año pasado, el total fue de 596 cuentas rehabilitadas; en 2007 se llegó a 728, en tanto que el año anterior fue de 273.
De las 542 cuentas rehabilitadas, el 59% se debe a la Ley 3.711/09; el 29% al cumplimiento del plazo; el 10% a oficios judiciales y el 2% restante a errores del banco.