06 may. 2026

Banco suizo cierra la cuenta del fundador de WikiLeaks

La entidad financiera suiza Postfinance anunció el cierre de la cuenta abierta por Julian Assange para recibir donaciones de los seguidores de su sitio web, especializado en la publicación de documentos oficiales secretos.

AFP, EFE y REUTERS

GINEBRA, SUIZA

Postfinance, la filial bancaria del servicio postal suizo, anunció este lunes haber cerrado la cuenta del fundador del WikiLeaks, Julián Assange, debido a “falsos datos sobre su domicilio”.

El instituto bancario “decidió poner fin a sus relaciones de negocios” con Assange, al estimar que “había proporcionado falsos datos sobre el lugar de su domicilio durante la apertura de su cuenta”, según un comunicado.

El fundador del sitio WikiLeaks afirmó “estar domiciliado en Ginebra, lo que resultó ser falso durante el examen de los datos”, subrayó Postfinance.

Como Assange no pudo probar su residencia en Suiza, “no cumple la condición requerida para relaciones comerciales” con el establecimiento, explica.

La sucursal bancaria del servicio postal suizo ya anunció el domingo que verificaba la dirección en Suiza que dio el fundador de WikiLeaks, sobre la que surgieron dudas.

WikiLeaks, que generó un escándalo diplomático con la difusión de cables comprometedores, dispone en su página web de una dirección bancaria a nombre de “Assange Julián Paul, Ginebra” en Postfinance.

Esta cuenta está destinada a “las donaciones directas para el fondo de defensa de Julián Assange y de otros miembros del equipo WikiLeaks”, según el sitio.

CON LA POLICÍA. El abogado británico del fundador de WikiLeaks, Julián Assange, declaró a la BBC que está organizando una reunión entre su cliente y la Policía británica, horas después de que esta recibiera la nueva orden de captura emitida por Suecia.

“A última hora de la tarde he recibido una llamada de la Policía para decirme que habían recibido la demanda de extradición de Suecia”, declaró Mark Stephens a la cadena de televisión pública.

DESEA UNA ENTREVISTA. “Su petición es entrevistar a Julián Assange. No ha sido acusado de nada”, agregó el letrado establecido en Londres respecto a su cliente, que podría encontrarse en el Reino Unido.

“Estamos tomando disposiciones para reunirnos con la Policía voluntariamente a fin de facilitar el interrogatorio que necesitan”, apuntó sin querer precisar cuándo podría producirse esta reunión más allá de “en un futuro inmediato”.

Stephens indicó posteriormente que “las disposiciones que he tomado son para que él (Assange) venga y se reúna con la Policía británica”.

El abogado precisó que cuando esto ocurra, será “en el Reino Unido”, aunque se negó a confirmar si su cliente se encuentra ya en territorio británico.

La BBC había informado previamente que la Policía británica recibió la nueva orden internacional de captura emitida por Suecia contra Assange en conexión con una presunta violación, información que Scotland Yard declinó comentar.

Suecia emitió el viernes una nueva orden de captura contra el australiano de 39 años, completada con los elementos que reclamaba la Policía británica.

Según informaciones publicadas por la prensa la semana pasada, Scotland Yard sabía dónde se encontraba el rostro más visible de WikiLeaks, pero no pudo detenerlo debido a errores en la redacción de un primer pedido.

EJECUCIÓN DE SADDAM

Un cable diplomático revela lo incómodo que resultaron para la embajada de EEUU las controvertidas condiciones de la ejecución en 2006, en el primer día de la fiesta musulmana de Al-Adha, del ex presidente Saddam Hussein, al que un guardia le deseó que se fuese “al infierno”.

Este documento publicado por WikiLeaks relata una entrevista del 6 de enero de 2007 entre Zalmay Khalilzad, embajador de EEUU, y Munkith Al-Farun, fiscal adjunto de la Alta Corte Penal iraquí, que le hizo un informe detallado de la ejecución a la que asistió. “El hecho de que el Gobierno iraquí no tuviera un plan claro y coordinado para controlar a los testigos y efectuar esta ejecución hizo que ella se efectuara a la ligera y en medio de la confusión”, se puede leer en el cable fechado el 15 de enero. Al-Farun dijo haberse “compadecido” de Saddam cuando el 30 de diciembre de 2006 lo vio entrar a la sala de ejecución, “encapuchado, con las manos atadas y temblando involuntariamente”. El fiscal relató que un guardia le dijo al ex presidente que “se fuese al infierno” poco antes de que subiera al estrado en el que estaba instalada la horca.