El BBVA (Banco Bilbao Vizcaya Argentaria) dio a conocer ayer las previsiones macroeconómicas del Paraguay para este año, en donde estima que la economía crecerá 4,2 % y cerrará con una inflación del 4,4 % y un tipo de cambio promedio del dólar a 4.310 guaraníes.
Las previsiones para el 2012 fueron elaboradas en base a un año normal con tasas de crecimiento sectoriales similares a las observadas durante la última década. El informe destaca que el elevado peso del sector agrícola en el producto genera una gran vulnerabilidad del crecimiento económico al clima y, por ello, la previsión se basa en un año de lluvias normales.
Los pronósticos del banco ubicaban a la demanda interna creciendo al 9 % y 5 % para el 2011 y 2012, respectivamente. Estas menores tasas de crecimiento se encuentran, por un lado, alineadas con la desaceleración de la economía hacia sus valores potenciales y, por otro, ajustadas bajo un escenario de normalización del crecimiento del crédito.
La inflación cerró el 2011 en 4,9 % con una tendencia a la baja, que se venía manifestando desde el segundo trimestre del año. Con ello, la inflación se aleja de los dos dígitos y se establece dentro del rango meta. “Nuestra previsión es que la inflación se mantendrá controlada debido a la desaceleración de la demanda interna y al cese de las presiones por parte de los bienes importados.
En un escenario de riesgo para la economía global, en donde las economías desarrolladas entran en recesión, se produciría una contracción a nivel global, que afectaría también a los países socios de Paraguay. En particular, un menor crecimiento en Brasil tendría un impacto directo en el crecimiento de Paraguay, lo que, sumado a las condiciones menos favorables para la exportación, genera un escenario adverso de crecimiento. El impacto sería del 3 % sobre el crecimiento.