El actual vicepresidente primero de la Cámara Alta evitó polemizar sobre la situación de su correligionario y pariente político Óscar González Daher, miembro del Jurado.
Refirió que el primer cambio se da con Adrián Salas, y que supuestamente no sabía si habría otro más.
Consultado sobre la gestión de González Daher, alegó que no quería opinar y prefería abstenerse de hacerlo. “No tengo ganas”, dijo, y entre bromas dijo que era el cumpleaños de su correligionario.
“Es una cuestión que vamos a analizar en su momento”, se limitó a señalar sobre el papel de González Daher.
“Analicen ustedes. En este momento yo ya dije que no voy a hablar por decoro, por delicadeza”, sentenció, y remató diciendo que no tendría inconvenientes en asumir en lugar del político luqueño.
El hermano de Bacchetta había contraído nupcias con la hija de González Daher.
Hubo una fuerte disputa entre ambos y se habló de entretelones de tinte familiar en momentos en que se estaba analizando la renovación de la mesa directiva.
Ambos integraban la bancada colorada B, de la cual se abrió Bacchetta y se sumó a la bancada A oficialista. Se mantienen las diferencias.