El equipo de prensa del diario Última Hora se hizo presente en la ciudad de Ñemby, en el barrio Pa’i Ñu, donde pobladores y conductores que transitan diariamente por la avenida Pratt Gill denuncian el mal estado de la arteria, que en días de lluvia es una trampa terrible al quedar sumergida por las aguas de los raudales. Manifiestan que desde hace años vienen reclamando mejoras y piden más desagües pluviales y acciones resolutivas por parte de la Comuna local.
“Me mudé hace cinco años por acá, siempre es lo mismo. Vienen, se arregla y después se estanca todo otra vez, se rompe todo. No hacen bien su trabajo; chupan toda la plata. Cuando llueve es un río terrible esto, es imposible transitar acá, necesitamos más desagües pluviales”, criticó Carlos Jalife, quien además detalló que la avenida no solo en el punto donde fue entrevistado (Pratt Gill y Padre Casanello) se encuentra en deplorable estado, sino en toda su extensión, desde Acceso Sur (ruta PY01) hasta la avenida Avelino Martínez.
El conductor y poblador de la zona dijo además que prácticamente el 70% de todo el concurrido tramo tiene baches de dimensiones exageradas, y que muchos de estos acumulan aguas servidas provenientes de caños rotos, lo que agrava el estado de la vía y complica aún más el tránsito.
“Yo le bauticé “Cráter Gill”, en vez de Pratt es “Cráter”, así le llamo yo”, satirizó, exigiendo además a las autoridades comunales “que dejen de darle toda la plata a su familia y arreglen las calles, que cuiden nuestra ciudad”.
Hace 28 años sufriendo los estragos de la problemática vial
Karina Santacruz, pobladora antigua y comerciante del lugar, dijo que hace 28 años sufren los daños que les ocasiona la pésima infraestructura vial de su barrio. Calificó que el problema es terrible, constante, y que no encuentran una solución definitiva.
“Todo el mundo sabe (la situación), porque esta es una de las calles principales que va conectada con Avelino Martínez y Acceso Sur; es un problema terrible, porque en temporada de lluvia es peligrosísimo, superpeligroso, y más porque tenemos este zanjón, un ex arroyito, que ahora ya no tiene agua, inclusive vos podés andar por acá y hay peligro de que te caigas”, manifestó la mujer.
Como anécdota, contó que hubo un tiempo en que el agua del raudal ingresaba a su casa y negocio, ocasionando importantes daños materiales: “Anteriormente entraba todo el agua en nuestro local, se inundaba todo, después tomamos medidas para salvaguardarnos. Nuestra mercadería era afectada por el agua”, sostuvo.
Santacruz lamentó asimismo que a raíz de que no cuentan con desagües pluviales, todo el agua de la lluvia va al cauce hídrico y que este una vez colmado representa un peligro mortal tanto para los pobladores como para los automovilistas.
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Motociclistas usan veredas para evitar baches
En un recorrido por la zona, Última Hora constató que muchos motociclistas incluso transitan por las veredas para evitar los baches y los automóviles forman largas filas para pasar lentamente y evitar daños, y otros se lanzan con todo a los pozos. Los pobladores y conductores urgen a las autoridades que se ocupen de reparar la avenida porque en cualquier momento puede ocurrir una tragedia de gran magnitud.
Desde el diario se intentó obtener la respuesta del encargado de obras y el intendente electo de Ñemby, Blas Lanzoni, para saber cómo piensan encarar esta problemática; sin embargo, no se logró un retorno a las reiteradas llamadas hasta el momento.