Javier Díaz, presidente de la Asociación Paraguaya de Vehículos Eléctricos (Apve), es claro en afirmar que el eléctrico es aquel enchufable y que está siendo comercializado mediante 12 marcas en Paraguay, a un costo entre USD 25.000 y USD 110.000, y un costo promedio global de energía de G. 10.000 cada 100 km.
“En los últimos años,, aumentó drásticamente la oferta de vehículos eléctricos enchufables, fomentado por una empresa internacional (Evergo) que está invirtiendo más de USD 5 millones en desarrollar una red privada de carga en todo el país, y que tiene más de 25 cargadores rápidos, que pueden ser visualizados mediante un sistema de red inteligente”, específica.
Según datos de la Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias (Cadam), hasta 2018 había 28 unidades y para el año siguiente ya saltó a 301 eléctricos; mientras que entre 2021 y 2022 incluso se duplicó la cantidad, llegando a 1.291 (con la especificación de que se incluyen también aquí a los híbridos).
costo/beneficio. A la hora de elegir una modalidad de vehículo, siempre se observa la relación costo/beneficio, a lo que Díaz especifica que se acerca la brecha con estos y los que son a combustión, siendo la tendencia que los eléctricos en el futuro van a ser más económicos.
“Más o menos se calcula G. 10.000 por cada 100 km promedio global el costo de energía para el vehículo eléctrico. Particularmente, recorrí con el mío 250.000 km, con un ahorro de G. 250.000.000 en combustible”, remarca.
El directivo agregó que al momento de decidir por la compra de un modelo eléctrico versus uno a combustión interna, nunca se tiene en cuenta el costo operativo del segundo a largo plazo y solo se enfatiza en la compra inicial, obviando que son elevados los gastos para mantener un rodado que funcione a nafta o diésel.
En lo relativo al mantenimiento, los vehículos eléctricos representan un gran ahorro, pues no requieren de cambio de aceite, filtro de combustible, filtro de aceite, bujías ni correas.
Díaz explica que un vehículo eléctrico solo cuenta con un motor eléctrico y una batería, siendo estos los únicos componentes que se diferencian del resto de los automóviles a combustión. Por ello, se pueden utilizar autopartes convencionales, dependiendo de la marca y modelo, en caso de que se necesite hacer una reparación.
Una objeción que plasma Díaz en torno a la evolución de la movilidad eléctrica en el país es que La Ley 6925/2022, que promueve el incentivo y brinda ventajas a los usuarios de vehículos eléctricos hoy está relativamente suspendida, debido a que en el Presupuesto General de la Nación no se están contemplando los recursos para incentivar desde los organismos del Estado. “Hay una supuesta política energética que apoya la electromovilidad, pero parece ser todo solo para la foto, porque la realidad no es tanto así”, apunta.