Este aumento beneficiará, sobre todo, a los jugadores peor clasificados. Un tenista eliminado en primera ronda se llevará 90.000 dólares australianos (56.200 euros), lo que supone un 20% más que en el pasado mes de enero.
Un jugador eliminado en segunda ronda percibirá 128.000 dólares australianos (unos 90.000 euros), lo que representa un alza del 21,9% respecto a la última edición.
Estas condiciones incitarán probablemente a muchos tenistas a tomar el avión para un viaje tan largo para sumirse en el calor del verano austral.
Los ganadores del título en categoría masculina y en categoría femenina se embolsarán 4,12 millones de dólares australianos cada uno (2,57 millones de euros).
La dotación del Abierto de Australia, cuya 103ª edición comenzará en el Melbourne Park el 20 de enero, se ha visto aumentada un 61,4% en cinco años.
Defiende el título en la edición 2020 el serbio Novak Djokovic y la japonesa Naomi Osaka.