Mientras la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA) ofrecía su concierto Aves en la música del Paraguay, en la Plaza Uruguaya, la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) hacía lo propio en la explanada de la Catedral, con Una noche histórica, teniendo como telón de fondo la imponente fachada del templo.
La OSCA, bajo la batuta del maestro Luis Szarán, compartió la escena, por primera e histórica vez, con Quemil Yambay, un gran imitador de sonidos de animales, quien se convirtió, junto con su grupo Los Alfonsinos, en el atractivo central de la velada. Quemil trajo sus clásicos chistes, se impuso con su peculiar silbido y derrochó su carismática presencia al son de temas paraguayos.
Cada interpretación musical de la OSCA estuvo acompañada de la emisión del audio de los cantos originales de cada ave de la fauna nacional. Asimismo, la orquesta cautivó al público con temas relacionados a la selva, con clásicos como El Pájaro Campana, Gallito Cantor, La Palomita, El Pájaro Choguy y otros más.
En esta presentación no quedaron desapercibidos los solistas de la OSCA, entre ellos los arpistas Marcos y Mónica Lucena, el flautista Juan Ayala y el violinista Miguel Ángel Echeverría, además de Tomás Giménez en la imitación y danza de El Pájaro Chovy.
Recorrido histórico. En tanto, la OSN, bajo la dirección de Juan Carlos dos Santos, José Miguel Echeverría y Juan Carlos León, deleitó a los numerosos presentes con un recorrido de momentos históricos a través de bandas sonoras de películas, como la apertura de la Twentieth Century Fox y Piratas del Caribe, y de compositores como Tchaikovsky. Acompañaron el espectáculo el Coro y el Ballet de la Universidad Católica de Asunción (UCA).