Lo que les espera. Una ciudad con grandes urgencias y a las puertas de cumplir 500 años de fundación es la que recibirá la nueva intendenta Soledad Núñez, quien asumirá su cargo el martes, a las 18:00.
Entre el final de las eleccciones y la próxima toma de mando, el equipo de transición de Núñez fue adentrándose en lo que tendrán que enfrentar.
Uno de lo temas mencionados reiteradamente por el coordinador de dicho equipo, Stephan Rasmussen, fue el de la recolección de basura.
Ese es uno de los tres grandes temas estructurales que aguardan a la intendenta, según señala el concejal saliente Humberto Blasco.
“La ciudad está realmente sumergida en basura, en todos lados. No se puede hablar de vertederos clandestinos porque esos no se pueden ver. Estos están en todos lados, en barrios corporativos, barrios de clase media, barrios humildes, nadie se salva de las basuras”, puntualizó.
En la sesión extraordinaria de la Junta, realizada el viernes, ingresó un pedido de contratación para camiones recolectores y otros, en carácter urgente. Una vez que sean conformadas las nuevas comisiones, deben estudiarlo.
La flota de camiones recolectores con los que cuenta el Municipio estaría alrededor de la treintena. Por lo menos el 50% con problemas mecánicos, lo que obligaba a alquilar otros vehículos para cumplir con el servicio de recolección en la ciudad.
“Nuestra crítica era que con ese monto que se estimaba para alquilar tres meses se podía reparar los camiones que estaban con un problema mecánico y tener por lo menos cinco años pero no cinco meses, como pretendían con sus alquileres”, señaló el edil.
Una capital del país donde prácticamente no existe una calle sin bache es otra de las emergencias de infraestructura que deberá abordar la nueva administración.
“Justamente antes de terminar este periodo se había ampliado un poquitito la provisión de mezclas asfálticas para que se pueda hacer frente digamos estos meses mientras se hace un llamado general grande para la provisión de insumos para la fabricación de asfalto”, reveló.
Soledad Núñez había prometido acabar con la Policía Municipal de Tránsito, lo que despertó reacciones en contra en la misma Junta.
El tránsito justamente es el otro gran problema. Empieza desde la falta de coordinación en las luces del semáforo, según Blasco. “No puede ser que este sistema semafórico no se coordine de manera que logre para facilitar un tránsito fluido y seguro en Asunción. Cada 80 metros tenemos el semáforo y uno se detiene largos minutos para llegar a su destino”.
Ahondando sobre el estado de las calles con asfalto, menciona que es necesaria una intervención profunda que implique un estudio de suelo, de materiales que son necesarios.
Deber ser , un proyecto ejecutivo que permita implementar esfuerzos técnicos, los esfuerzos prácticos de recuperación de la infraestructura vial. “Yo le diría a la intendenta que declare emergencia estructural”, remarca.
Deudas. Para el año que viene estarán venciendo los intereses de varias emisiones de bonos y una pequeña parte de todo el capital que adeuda el municipio. Todo esto espera que sea cancelado para el 2035.
“Puedo decir que son 850 mil millones de guaraníes, más o menos la deuda grande. Que se va a amortizar hasta el 2035. Juntar esa plata para poder cancelar esa deuda, ese es el reto”, expresó.
El viernes pasado Soledad Núñez habló del próximo vencimiento del pago de bonos que será en marzo.
Desde que el momento que tome el cargo y hasta ese mes, habrá tiempo para analizar y evaluar cuál es la situación de la deuda de la Municipalidad con los tenedores de bonos. Señaló que esperan poder llegar a un acuerdo con ellos.
Utilizando una figura médica, dijo que la situación de Asunción es actualmente como una persona que tuvo un accidente grave con muchas fracturas y una hemorragia.
Siguiendo con la comparación, dice que debe trabajarse primero en la hemorragia que es financiera y estructural.
Aumentar los ingresos sin elevar impuestos, reducir los gastos corrientes sin cometer injusticias, consolidar las deudas y reprogramar vencimientos para llevar adelante programas serán las claves para ir saliendo del atolladero.