País

Así se vivió

 


Entre piyamas y lágrimas de alegría
Usando piyama de vaquita llegó al vacunatorio de la Costanera de Asunción la joven Karina Barrios, del barrio Obrero, en compañía de su pequeña, quien entre llanto de emoción expresó que soñaba con vacunarse y que veía muy lejana esa posibilidad. “Yo me quería vacunar hace rato y ahora por fin pude cumplirlo. Me siento muy feliz y me siento aliviada”, exclamó entre lágrimas y mucha emoción.



Al vacunatorio con toda la familia
Anderson Valiente llegó al vacunatorio de la Costanera de Asunción en compañía de su esposa y sus dos hijos festejando que ya se pudieron inmunizar. “Gracias a Dios, ahora me toca a mí, a mí señora le toca el lunes por la terminación de cédula. Por suerte, esperamos solo 20 minutos, ahora hay más esperanza y vamos a esperar con ansias la segunda dosis”, refirió Anderson con mucha algarabía.



“Un alivio para los que trabajamos”
En varios transportes escolares llegaron trabajadores de la Cadena de Supermercados Superseis, quienes comentaron que recibir la primera dosis es muy esperanzador, ya que se exponen constantemente en el trabajo. “Es un alivio y muy esperanzador para nosotros que trabajamos y que estamos en contacto con muchas personas”, mencionó Brahian Rodas.



Padres acompañan a sus hijos
Gustavo Meza asistió a la vacunación en compañía de su padre, quien ya se vacunó contra el Covid y sostuvo que ahora es un gran alivio para él y su familia ya que ambos se encuentran inmunizados. “Le acompañé a mi hijo y es un gran alivio que ahora él se pueda vacunar, ya que los jóvenes se encuentran siempre muy expuestos. Fue muy rápido solo esperamos 15 minutos”, expresó el padre.

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