EFE. Las autoridades mexicanas encontraron ayer los cadáveres de siete personas, tres de ellas decapitadas, en dos puntos del estado mexicano de Guerrero.
En primer lugar, ayer a la madrugada sobre la carretera federal Acapulco - Pinotepa Nacional, a la altura del puente Tunzingo, fueron halladas tres cabezas humanas con el cuero cabelludo y la piel del rostro arrancados, indicó la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil de Guerrero (SSPyPC) en un comunicado.
Dos de los cuerpos fueron colgados del puente, el tercero estaba abandonado a la orilla de un río, y los tres, todos varones, tenían los brazos cercenados.
La dependencia indicó que “a simple vista” los cuerpos no presentaban ningún impacto de bala, lo que podría suponer que fueron decapitados vivos, y que debajo de las cabezas había una cartulina con un mensaje, cuyo contenido no fue revelado.
Otros cuatro hombres muertos más fueron encontrados sobre la carretera federal Iguala-Chilpancingo, entre las comunidades de Sabana Grande y Tonalapa del Sur. Los fallecidos estaban maniatados y presentaban “múltiples impactos de proyectil de arma de fuego”.