De este modo están en condiciones de ascender al rango de embajador en el escalafón diplomático y consular, con lo que el Ministerio de Relaciones Exteriores dispone actualmente con un cuadro ampliado de diplomáticos con la máxima categoría. Los dos últimos en cumplir con este requisito fueron Salvador Meden, cónsul de Paraguay en Barcelona; y, ayer, lo hizo el funcionario Hernando Arteta Melgarejo, cuya investigación versó sobre el “Proceso y desempeño de las relaciones llevadas a cabo por la diplomacia paraguayo-brasileña en el periodo comprendido entre los años 1954 y 1984, desde un punto histórico y analítico”.
Entre octubre y noviembre realizaron el mismo procedimiento los diplomáticos Víctor Verdún, Fernando Acosta Díaz, Cynthia Filártiga Lacroix y María Leticia Casati, todos ellos aprobaron el curso de actualización y defendieron con éxito sus investigaciones.
El ascenso al rango de embajador facilitará a Cancillería cubrir las vacancias en varias embajadas en las que el puesto de embajador se halla vacante. Además, significará rotaciones al ser designados algunos de ellos como jefes de misión. Otros diplomáticos ocuparán sus actuales cargos.