Para la Albiceleste es prácticamente una obligación plantarse en la final y ganar un ansiado título. Estados Unidos, en cambio, da por bueno haber llegado a estas alturas del torneo pero no se quedará de brazos cruzados y quiere agrandar su gesta dejando fuera a la todopoderosa Argentina de Lionel Messi.
El alemán Jürgen Klinsmann, seleccionador norteamericano, deberá lidiar con la ausencia de tres jugadores fijos en su equipo titular, el extremo Bobby Wood, los centrocampistas Alejandro Bedoya y Jermaine Jones, sancionados por tarjetas. La Albiceleste de Gerardo Martino llegará con la sangre en los ojos, con dos finales perdidas (el Mundial 2014 ante Alemania y Copa América 2015 ante Chile), buscará saciar su sed de gloria continental que no la gana desde la Copa de 1991.