Entre las empresas participantes está la constructora multinacional de origen brasileño Norberto Odebrecht, representada en la ocasión por Alan Abrantes.
Otra empresa brasileña que se presentó es Camargo Correa, como parte del Consorcio Constructor Yguazú, en asociación con la constructora paraguaya Talavera Ortellado. Este grupo estuvo representado por Héctor Richer y Martín Zacher.
La obra también interesa a la firma brasileña Mendes Júnior Trading e Engenharia, representada por Ferdinando Delgado Cyrne.
Entre los oferentes está igualmente Industrias Metalúrgicas Pescarmona (IMPSA), de Argentina, que en su momento se encargó de diseñar lo que sería la central de Añá Cuá. Fernando Abadia representó a la empresa durante el acto celebrado en la ANDE.
Otra empresa argentina interesada en la central Yguazú es IECSA, que se presentó consorciada con la constructora paraguaya CDD. Reinaldo Delgado representó al grupo.
También compite la constructora argentina José Cartellone, en compañía de la firma local Concret Mix. El grupo está representado por Carina Santacruz Verón.
El consorcio chino-paraguayo Hydrochina Corporation y Tecnoedil Constructora es otro de los oferentes que se presentó ayer, bajo la representación de Alberto Liu.
Completa la lista el consorcio integrado por las empresas chilenas Besalco y Constructora Valko.
El proceso. En esta etapa, que forma parte del llamado Lote 2 del proyecto, tanto la ANDE como la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA) evaluarán la solvencia de las empresas para llevar a cabo este tipo de emprendimientos.
“Se evalúan la documentación, las autorizaciones de los fabricantes, la experiencia y los equipamientos”, explicó la directora de Contrataciones Públicas de la ANDE, Carolina Alegre.
Por tratarse de un proceso interno y externo (ANDE y JICA), la funcionaria evitó precisar los plazos en que se darán a conocer los resultados.
Luego de la precalificación, las empresas deberán presentar sus propuestas técnicas y económicas. En otro proceso se debe definir la empresa que tendrá a su cargo las obras electromecánicas, es decir la instalación de las dos turbinas y otros equipos de generación. La central de Yguazú será financiada con un préstamo de USD 200 millones del Banco Japonés de Cooperación Internacional y USD 40 millones de contrapartida local.