Arte y Espectáculos

Ana María Imizcoz: “El arte solo tiene sentido cuando lo recibe el otro”

La actriz fue seleccionada, junto a otras personalidades, para recibir el homenaje Maestros del Arte 2020, otorgado por El Cabildo, en reconocimiento a su aporte desde el teatro a la cultura nacional.

@josemadai
“Para mi ser actriz en Paraguay es tener algo que decir, algo que construya y que nos ayude a pensar. Creo que tengo el compromiso con mi medio, con mi sociedad, de expresar algo que aporte”, manifiesta la intérprete Ana María Imizcoz sobre el trabajo que desempeña hace varios años desde el escenario, y que fue reconocido por El Centro Cultural de la República El Cabildo, en la edición 2020 de su premiación Maestros del Arte.

El título es otorgado anualmente a un referente de cada rubro del arte, en reconocimiento a su aporte cultural. Elegida como figura destacada del teatro, Imizcoz agradeció al Centro Cultural al expresar que le honra la distinción y que sintió valorada su esencia de artista, desde la que hace varios años, recorre con sublimación y entrega, al mismo tiempo de ofrecerla a sus colegas del teatro, al que califica como un arte “colectivo, visceral e inmortal”.

“Sentí verdadera alegría. Resulta que el artista se mueve en el mundo para ser visto, porque el arte solo tiene sentido cuando lo recibe el otro, de modo que este premio significó que me han visto y me pone muy contenta. Llega en un muy buen momento. Es un arcoíris que brilla en la pandemia”, comenta la actriz al destacar que para ella el reconocimiento “es sentir que acá en mi país pude y puedo hacer algo, dejar dibujada una pequeña huella”.

Teatro. La barca sin pescador, de Alejandro Casona, fue la pieza en que realizo su estreno como actriz, en 1968, a través de una obra impulsada por academias literarias de dos colegios. “Desde entonces, siempre retorno a los escenarios”, destaca la artista que proviene de una familia ligada profundamente al arte, desde su abuelo, el dramaturgo Luis Ruffinelli, que tuvo sus obras representadas tanto en Paraguay como en Argentina, entre los años 20 y 30, que contaron con las actuaciones de la madre y las tías de Ana María. “Nací así ‘teatrera’. Me crié rondando los escenarios”, resalta.

La cantante Édith Piaf, al igual que la joven escritora Ana Frank, además de la pintora Frida Kahlo, y la actriz Sarah Bernhardt, son algunos de los personajes que fueron encarnados por Imizcoz a lo largo de su carrera. “Me inspira recrear mujeres potentes, atemporales, imperecederas. Por eso mis personajes son diversos en cuanto a situación, carácter y sentimientos, son todos entrañables, pues efectivamente quedan para siempre en mis entrañas”, explica la actriz que en su último papel, en octubre del año pasado, interpretó a Stephanie, una violinista enferma de esclerosis múltiple, en la obra Intensa.

Crear. Imizcoz define la actuación como “la posibilidad de comunicarme con la gente, de sentirme parte del mundo donde vivo”, una actividad que le brinda mucha satisfacción, desde los primeros pasos de un papel. “Me gusta indagar en las entrañas de los personajes que me toca representar; esa acción misma de crear, de construir, me hace muy feliz”, detalla.

La disciplina y el rigor son las palabras que elige a la hora de definir la esencia de aquel teatro que le importa y que se compromete a brindar a su público. “Hasta ahora en mi carrera, no transgredí mis principios ni mis valores en cuanto a los proyectos teatrales que me tuvieron como parte de la puesta en escena”, sentencia la homenajeada de la edición 2020 del premio Maestros del Arte.

Al referirse al paso del tiempo, la actriz considera que se encuentra en paz con ese asunto. “El envejecimiento… no es tan agradable verte algunas rayas, pero es parte de tu expresión, es así la vida y estoy en paz”, manifiesta al mismo tiempo de declarar que si bien ha pasado más años de lo que hubiera querido, durante ese camino ha cosechado muchos logros y muchas realizaciones y por eso razón, al citar a Édith Piaf, expresa: “No me arrepiento, no me arrepiento de nada”.


Papel más recordado
Mujeres de mi tierra, es la obra elegida por Ana María Imizcoz a la hora de elegir el trabajo que más recuerda, con el que se sintió portavoz del país y visitó diversos lugares del mundo.


“Un espectáculo que forma parte de un proyecto que llamamos difusión de la narrativa paraguaya, fue realmente algo inolvidable. Acompañábamos conferencias dadas por los escritores Renée Ferrer y Rubén Bareiro Saguier, quienes además llevaban sus libros y yo interpretaba esa puesta teatral que me dio más satisfacciones desde muchos puntos de vista; por ser portavoz de autores de mi tierra; con ella nos presentamos en Universidades de Francia y España, en varios festivales, como el festival de Berlín, en el Banco Interamericano de Washington, en Colombia, las ciudades de San Pablo y Buenos Aires e incluso en Japón”, detalla la actriz.

La actriz fue seleccionada, junto a otras personalidades, para recibir el homenaje Maestros del Arte 2020, otorgado por El Cabildo, en reconocimiento a su aporte desde el teatro a la cultura nacional.

Me gusta indagar en las entrañas de los personajes que me toca representar; esa acción misma de crear, de construir, me hace muy feliz.

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